Tras la muerte del líder iraní Ali Khamenei, su hijo Mojtaba Jamenei asumió como nuevo Guía Supremo de Irán y emitió su primer mensaje público con un tono de confrontación.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, el dirigente afirmó que la prioridad de su gobierno será mantener el bloqueo total del estratégico Estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo.
La decisión provocó una fuerte reacción en los mercados energéticos, ya que el cierre de esa ruta marítima generó una de las mayores interrupciones en el suministro petrolero registradas.
En su mensaje, Jamenei aseguró que su país continuará con acciones de represalia “hasta que la venganza se cumpla por completo”, en medio de una escalada de tensiones militares en el golfo Pérsico.
En los últimos días se han reportado ataques contra instalaciones energéticas y embarcaciones en la región, lo que elevó la preocupación internacional y disparó el precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril.
Por su parte, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, afirmó que su país mantendrá su postura hasta que Washington reconozca lo que calificó como un “grave error” al iniciar acciones militares contra la república islámica.







