El 13 de junio, Israel inició una ofensiva aérea contra instalaciones nucleares y militares iraníes, alegando que Teherán estaba a punto de desarrollar un arma nuclear. Desde entonces, aseguran estar preparando una “campaña prolongada… la más compleja de nuestra historia”. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, advirtió que se avecinan “días difíciles” y que las fuerzas están listas para múltiples escenarios.
La reacción no se hizo esperar: Irán lanzó misiles y drones hacia Israel, causando al menos 25 muertos en suelo israelí y más de 220 fallecidos en territorio iraní . Ciudades como Haifa y Beersheba activaron sirenas antiaéreas, con daños en infraestructuras y heridos, incluyendo civiles atendidos en hospitales como el Rambam.
Papel de la IAEA: no hay indicios de arma nuclear
El director del OIEA, Rafael Grossi, afirmó que los informes de su organismo no muestran evidencia de que Irán esté fabricando actualmente un arma nuclear. No obstante, el conflicto podría ampliarse si las hostilidades alcanzan instalaciones sensibles.
🇺🇸 Estados Unidos en alerta máxima
El expresidente Trump afirmó que la Casa Blanca podría decidir en dos semanas su participación en la campaña en apoyo a Israel, incluyendo el posible uso de bombas bunker-buster para atacar instalaciones como Fordow. EE.UU. ya posee este tipo de armamento especializado.
Organismos internacionales alertan sobre posibles daños catastróficos si los ataques alcanzan instalaciones nucleares como Bushehr. Además, hay informes de cortes de internet y escasez en zonas iraníes, lo cual agrava la crisis humanitaria.







