A un mes del inicio del Campeonato Mundial 2025, la Fórmula 1 sorprendió al mundo con una gala de presentación inédita en su historia. El evento, bautizado como F175 en honor al 75° aniversario de la categoría, se llevó a cabo en el O2 Arena de Londres y reunió a los diez equipos junto a sus respectivos pilotos.
El espectáculo contó con la revelación de los nuevos monoplazas, cuya presentación se realizó en orden inverso al resultado del último Campeonato de Constructores. Durante siete minutos, cada escudería mostró su diseño para la nueva temporada en un show acompañado de música en vivo y una puesta en escena propia de los grandes eventos deportivos.
El británico Jack Whitehall, actor y comediante, fue el anfitrión de la velada, que también contó con la presencia de artistas como Machine Gun Kelly, Take That, Kane Brown y Brian Tyler, este último interpretando la música oficial de la F1 con su espectáculo Are We Dreaming.
El formato, comparado con la apertura de los Juegos Olímpicos o de un Mundial de fútbol, forma parte de la estrategia de Liberty Media, propietaria de los derechos comerciales de la F1, para convertir la categoría en un fenómeno de entretenimiento global. La demanda de entradas fue tal que los boletos se agotaron en menos de 45 minutos, con precios que alcanzaron hasta los 630 dólares.
Si bien el evento recibió elogios por su innovación y la oportunidad que brinda a equipos de menor presupuesto para captar patrocinadores, también generó críticas. Max Verstappen, actual campeón del mundo, expresó su descontento, asegurando que hubiera preferido “estar enfermo” para no asistir.
Con la presentación oficial completada, ahora la atención se centra en la pista. La próxima cita será en Bahréin, donde del 26 al 28 de febrero se realizarán las pruebas de pretemporada en el Circuito Internacional de Sakhir, antes del Gran Premio de Australia, que abrirá el calendario 2025.







