La ONU denunció la existencia de un sistema de trabajo forzado profundamente institucionalizado en Corea del Norte, que en algunos casos podría constituir esclavitud, un crimen contra la humanidad.
En un informe contundente, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos detalla cómo los norcoreanos, bajo el yugo de un régimen dictatorial, son “controlados y explotados por un vasto sistema de trabajo forzado en múltiples niveles”.
“Los testimonios contenidos en este informe ofrecen una visión impactante y angustiante de los sufrimientos infligidos por el trabajo forzado, tanto por su magnitud como por el nivel de violencia y trato inhumano”, declaró el Alto Comisionado, Volker Türk, en un comunicado.







