La tarde del domingo 1 de diciembre, la comunidad de Caleras de Amexhe, en Apaseo el Grande, Guanajuato, fue escenario de una tragedia. Durante un partido de béisbol, hombres armados dispararon desde una camioneta contra los asistentes, dejando un muerto y cinco heridos. Este ataque ocurre menos de un día después de una masacre en locales comerciales que cobró nueve vidas.
El incidente del domingo ocurrió a las 14:20 horas, desatando el caos en un lugar que albergaba familias enteras. Testigos describieron cómo los disparos sembraron el pánico, con niños y adultos corriendo por sus vidas.
En el sitio, las autoridades encontraron a una persona sin vida y recolectaron al menos 15 casquillos percutidos. Los lesionados fueron trasladados a hospitales cercanos, mientras que los agresores lograron huir sin dejar rastro.
El municipio de Apaseo el Grande condenó enérgicamente los hechos y lamentó la vulnerabilidad de su comunidad. Por su parte, la Fiscalía de Guanajuato investiga el caso, apuntando a posibles disputas entre grupos criminales que buscan controlar el territorio.
El ataque del sábado 30 de noviembre, en la entrada del municipio, dejó nueve muertos, incluidos bomberos y un paramédico. Ambos hechos reafirman la crisis de seguridad que enfrenta Guanajuato, un estado atrapado en la lucha entre el Cártel Santa Rosa de Lima y el CJNG.







