En octubre de 2023, el mundo del entretenimiento se vio sacudido por la inesperada muerte del actor Matthew Perry, conocido por su icónico papel como Chandler Bing en la serie Friends. El informe forense determinó que la causa de su fallecimiento fue una sobredosis accidental de ketamina, un anestésico utilizado en tratamientos para la depresión y la ansiedad.
Sin embargo, lo que parecía ser una tragedia personal se transformó en un escándalo médico cuando se descubrió que Perry había estado obteniendo ketamina de manera ilegal. El principal responsable de esta distribución fue el Dr. Salvador Plasencia, un médico de California que, según las autoridades, aprovechó la vulnerabilidad del actor para lucrarse con su adicción.
🧪 ¿Cómo ocurrió la distribución ilegal de ketamina?

Entre septiembre y octubre de 2023, el Dr. Plasencia suministró al actor al menos 20 frascos de ketamina, vendiéndoselos a precios exorbitantes que alcanzaban hasta $2,000 por frasco, cuando el costo real para los médicos era de aproximadamente $12. Además, se descubrió que Plasencia enseñó al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa, a administrar la droga, a pesar de que este no tenía formación médica.
El Dr. Plasencia se comunicaba regularmente con Iwamasa para coordinar la entrega de la ketamina, incluso enviando mensajes de texto en los que se refería a Perry de manera despectiva. Uno de esos mensajes decía: “Me pregunto cuánto va a pagar este idiota”.
⚖️ Consecuencias legales para el Dr. Salvador Plasencia
En junio de 2025, el Dr. Salvador Plasencia aceptó un acuerdo de culpabilidad por cuatro cargos de distribución ilegal de ketamina. Como parte del acuerdo, enfrenta una posible condena de hasta 40 años de prisión. Sin embargo, se espera que la sentencia final sea menor debido a su cooperación con las autoridades.
Además de Plasencia, otros individuos han sido procesados en relación con la muerte de Perry. El Dr. Mark Chavez, quien proporcionó la ketamina a Plasencia, también se declaró culpable y enfrenta una posible condena de hasta 10 años de prisión.
Este caso pone de relieve la importancia de la ética médica y la responsabilidad de los profesionales de la salud. El Dr. Plasencia no solo violó las leyes relacionadas con el control de sustancias, sino que también traicionó la confianza depositada en él como médico. Su conducta demuestra cómo la explotación de la vulnerabilidad de un paciente puede tener consecuencias fatales.
La muerte de Matthew Perry es un recordatorio de los peligros asociados con el abuso de sustancias y la necesidad de una supervisión estricta en el tratamiento de trastornos mentales. Es esencial que los profesionales de la salud actúen con integridad y prioricen el bienestar de sus pacientes por encima de cualquier interés personal.







