Merlín, el conocido “pato mundialista”, ha capturado la atención del público y de figuras políticas, llegando incluso a la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria destacó la historia de la familia de Merlín como un ejemplo de superación, prometiendo apoyo para que su reciente fama se traduzca en mejoras en su calidad de vida.
La dieta de una celebridad emplumada
Carla Gómez, quien cariñosamente se refiere a sí misma como la ‘mamá’ de Merlín, reveló detalles sobre la peculiar alimentación del pato. Merlín sigue una dieta balanceada diseñada específicamente para patos, complementada con verduras, frutas y proteínas esenciales para el mantenimiento de su plumaje. Su menú incluye charales vivos y grillos, pero no todo es riguroso.
Los domingos, Merlín tiene su momento de indulgencia. Un comerciante ambulante, parte de la ruta de venta de aguas de la familia, le obsequia un pequeño taco de carnitas, un “gusto” que ya forma parte de su rutina y que el pato disfruta plenamente, rompiendo momentáneamente su régimen alimenticio habitual.
Cuidados y protección especial
Más allá de la alimentación, Merlín recibe atenciones particulares para asegurar su bienestar. Visita a un veterinario especialista en aves dos veces al año, quien ha confirmado su excelente estado de salud. Un elemento distintivo de su cuidado son las calcetas especiales que Merlín usa constantemente para proteger sus delicadas patas y membranas, especialmente al acompañar a su familia en sus actividades diarias por la ciudad.
La familia de Carla Gómez no es nueva en el cuidado de patos famosos. Antes de Merlín, tuvieron a Bruna, “la patita con tenis”, y a Waffle, “la patita que vendía aguas”, ambas también populares en redes sociales. Actualmente, la familia planea registrar la imagen y marca de Merlín ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para proteger su identidad y legado.
Alerta por el cuidado de mascotas no convencionales
A pesar de la popularidad de Merlín, la Unidad de Fauna Silvestre de la Ciudad de México ha emitido una importante advertencia. Destacaron que el auge de la fama de animales como Merlín puede generar una tendencia a la adquisición de mascotas no convencionales sin la debida consideración de sus necesidades a largo plazo. Esta situación a menudo culmina en el abandono de los animales cuando los dueños se ven superados por sus cuidados.
Según la Unidad de Fauna Silvestre, los patos tienen una expectativa de vida de hasta diez años y requieren espacios amplios con acceso constante a agua limpia para llevar una vida plena. Abandonarlos en parques o lagos urbanos no garantiza su supervivencia, ya que los patos domesticados suelen tener dificultades para adaptarse al entorno silvestre, como advierte también Mariam Leal, dueña del pato Gansito.







