Mexicanos felices de regresar tras cuarentena por coronavirus


Finalmente tranquilos y felices de estar a salvo en su país, así fue como llegaron a México los 10 connacionales que se encontraban en la ciudad china de Wuhan, la zona cero donde inició el contagio del Covid-2019.

Se trata de Daniel Stamatis Portugal, Martín Gutiérrez Nabor, Reydesel Morales Ruiz y Valeria Díaz Hernández, además de una familia de seis personas.

Gutiérrez Nabor, ingeniero mecánico mexicano originario de Chihuahua, Chihuahua, habló de los días de incertidumbre que pasó ante la crisis generada por el Covid-19.

Francia apoyó a México y sacó de Wuhan a los mexicanos que habían pedido ayuda. Fueron llevados a Marsella y colocados en cuarentena durante 14 días. Ninguno presentó signos ni síntomas del coronavirus chino, que ya dejó mil 775 muertos a nivel global; de ellos, mil 770 en China continental.

Gutiérrez explicó que durante todo el trayecto de China a Francia, primero, y luego de regreso a México, él y los otros nueve mexicanos que lograron salir de Wuhan viajaron con cubrebocas y tuvieron que pasar cuando menos tres filtros de revisión sanitaria para cerciorarse de que no están enfermos. “Desde el momento que salí de China me sentí aliviado y contento”, relató. “Estoy sacado de onda, fue mucho tiempo el encierro. Estuvimos usando el cubrebocas todos estos días. Me siento tranquilo, más que nada”.

A su llegada a la capital mexicana, los 10 fueron recibidos por una delegación de funcionarios de la Cancillería y de la Secretaría de Salud (Ssa), encabezados por Bernardo Aguilar, director general para Europa de Relaciones Exteriores. Los paisanos arribaron a la sala E2 de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) “Benito Juárez”, en el vuelo 498 de la aerolínea Lufthansa, provenientes de la ciudad de Frankfurt, Alemania, donde hicieron una escala de hora y media.

El vuelo duró alrededor de 14 horas desde que salió de Marsella, a donde los mexicanos llegaron el pasado 2 de febrero, a una base militar. Durante esos 14 días se verificó constantemente su temperatura y si había algún otro de los síntomas del Covid-19, como tos seca.

Valeria Díaz Hernández, de 23 años, estudiante becada en la Universidad de Wuhan, comentó que tomó la decisión de salir de China cuando comenzó a quedarse sin provisiones. Salir a la calle a comprar comida se volvió más y más difícil. “Justo cuando salimos, las cosas empezaron a empeorar. Los controles en las ciudades están cada vez más estrictos: sólo podíamos salir del campus una vez cada tres días. No sabíamos cuándo abrían los supermercados, llegábamos y no había carne ni vegetales, no había transporte ni taxis. Estoy feliz, contenta de estar aquí”.

Valeria contó que lo que más le entristece es haber dejado a sus mascotas: su perro Jasper y su gata Luna. “Tuve que dejar a mi perro y a mi gato al cuidado de unos amigos. Me gustaría regresar para terminar mi carrera en el momento en que la situación mejore. Llevo viviendo allá desde octubre de 2015, he venido aquí dos veces desde entonces, pero mi vida está allá”, contó.

Según lo que informó la Ssa en un comunicado conjunto con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), los 10 cumplieron con las normas de contención y aislamiento preventivo normados por Francia, sin presentar signos ni síntomas de enfermedad, “por lo que no representan ningún tipo de riesgo sanitario para sus familiares y amigos en México”.

El embajador de México en Francia, Juan Manuel Gómez, tuiteó que los mexicanos recibieron “un certificado médico” acreditando que no presentan “síntomas del virus”.

Daniel Stamatis, arquitecto que ha radicado siete años en Wuhan, dijo sentirse feliz de volver a México. Considera que fue la presión que hicieron los integrantes de la comunidad mexicana en China lo que al final logró que las autoridades mexicanas los sacaran de allá en medio de la crisis por el contagio del nuevo coronavirus. “Ahorita todos allá están en cuarentena, se está acabando el agua, el ambiente es desolador, no hay gente, las personas están comprando lo que pueden”, relató.

Daniel es reconocido gracias a los videos que posteaba en su cuenta de Twitter, en los que dio a conocer la situación en que se encuentran los mexicanos y las personas que viven en Wuhan, desde el inicio de la emergencia sanitaria por el coronavirus. También pidió ayuda al gobierno de México e incluso al embajador de Estados Unidos en nuestro país, Christopher Landau.

“Estimo que regresaré para mayo o junio, todavía no sé, tengo compromisos allá, deje todo, tengo mi departamento y pertenencias allá. Fue de vámonos y vámonos, ya luego veo cómo vivo, lo primero es estar a salvo, lo primero es la salud”.

Las representaciones de México brindaron asistencia y protección consular a los mexicanos que visitan o permanecen en territorio chino.

“No es una evacuación, las personas que quieran retirarse lo pueden hacer. Estamos en comunicación con absolutamente todos [los mexicanos que permanecen allá] y no tenemos información de un posible contagio. En Wuhan hay aproximadamente siete personas. No tenemos información de que alguien tenga algún problema”, aseveró Bernardo Aguilar, director general para Europa en la Cancillería. “Aquellas personas que quieran salir, buscaremos los medios”.

En el comunicado, el gobierno mexicano agradeció la colaboración francesa para el traslado de los paisanos, así como las facilidades que brindó el gobierno de China “a la labor consular mexicana”.

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