El gobierno de México definió su estrategia para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), con el objetivo de garantizar la permanencia del acuerdo y avanzar hacia la eliminación de aranceles que afectan productos clave en el comercio trilateral.
Las negociaciones, que comenzaron en marzo de 2026, representan un momento crucial para consolidar la relación económica entre los tres países tras años de ajustes y tensiones comerciales. La estrategia de México se centra en defender el valor del T‑MEC como base del comercio norteamericano y eliminar barreras arancelarias que han afectado sectores productivos.
Entre los temas prioritarios está la eliminación de aranceles que actualmente se aplican a bienes como acero, automóviles y otros productos sensibles, lo que podría fortalecer la competitividad de las exportaciones mexicanas hacia su principal socio comercial.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado confianza en que las negociaciones permitirán fortalecer el T‑MEC y la cooperación con Estados Unidos en materia comercial, bajo la premisa de que un acuerdo sólido beneficiará tanto a la economía mexicana como a la estabilidad de la región.
Este proceso se desarrolla en un contexto de desafíos globales, donde las discusiones comerciales son clave ante presiones proteccionistas y ajustes en cadenas de suministro internacionales. El T‑MEC, que reemplazó al antiguo TLCAN, es considerado por las autoridades mexicanas como una pieza clave para mantener flujo comercial y atraer inversión extranjera.
La eliminación de aranceles y la permanencia del tratado son prioridades para México, que confía en que un resultado positivo en estas negociaciones consolidará la integración comercial en Norteamérica y ofrecerá mayor certidumbre a productores y exportadores en un entorno económico global cada vez más competitivo







