Las autoridades mexicanas han anunciado la suspensión del ingreso de ganado vivo procedente de los estados de Texas y Nuevo México, en Estados Unidos. Esta medida preventiva se implementa con el objetivo primordial de evitar la propagación del gusano barrenador del ganado (GBG) hacia las regiones de México que actualmente se encuentran libres de esta plaga.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) de México, en estrecha colaboración con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), acordó detener la emisión de Hojas de Requisitos Zoosanitarios (HRZ) necesarias para la importación de diversas especies pecuarias provenientes del país vecino.
La decisión fue desencadenada tras la notificación del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del USDA (APHIS) al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de México, el pasado 4 de junio. Dicha notificación confirmó un caso de gusano barrenador en un bovino localizado en el condado de Zavala, Texas.
Con esta acción, el gobierno mexicano busca salvaguardar el estatus sanitario de importantes estados ganaderos como Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa, los cuales son vitales para la economía pecuaria nacional y permanecen sin detección de la plaga.
La suspensión abarca una amplia gama de animales, incluyendo bovinos destinados tanto a la reproducción como al sacrificio, rumiantes silvestres, equinos para diversas finalidades (reproducción, trabajo, deporte, exhibición y sacrificio), así como cerdos, ovinos y caprinos para reproducción y engorda. También se incluyen aves canoras, de ornato y rapaces con fines de comercialización, además de hurones para compañía y venta.
A pesar de la pausa en el comercio de estos animales, las autoridades de ambas naciones han reafirmado su compromiso de mantener un constante intercambio de información técnica y científica. El objetivo es monitorear la evolución de los brotes y establecer las condiciones seguras para una eventual reanudación de las actividades comerciales.
Para el caso específico de perros y aves canoras de compañía, México y Estados Unidos han optado por reforzar las inspecciones sanitarias en los puntos de entrada al país. Asimismo, se analizarán medidas adicionales para acreditar de manera efectiva la condición sanitaria de estas mascotas.







