Una mujer soltera, Karine ‘Kaky’ Daniel González, organizó una “boda de hermandad” de tres días para celebrar a sus 70 amigas más cercanas, en una fiesta que duró 3 días para celebrar la amistad, la cuál puede ser una historia de amor sagrada y para toda la vida, según sus propias palabras.
El costo de esta celebración fue de 250,000 dólares (4,541,462.50 de pesos mexicanos de acuerdo con el tipo de cambio actual).La idea surgió tras la inesperada muerte de su prometido, Giovanni, en 2022, un momento en el que se apoyó incondicionalmente en su círculo de amigas para superar la devastación.
El evento tuvo lugar en Cartagena, Colombia, e incluyó múltiples fiestas y una visita a una isla privada, González, organizadora de eventos de 40 años, decidió que quería “comprometerse” con sus amigas intercambiando votos, buscando honrar la amistad con la misma importancia que se le da al amor romántico.
¿Cómo fue la boda de hermandad?
La boda comenzó con una recepción de bienvenida en el Hotel Voilá, donde cada mujer recibió una pulsera personalizada, la boda se llevó a cabo al día siguiente en la azotea del Hotel Movich Cartagena de Indias. González y sus 70 amigas intercambiaron votos como grupo y dijeron “Sí, acepto” juntas.
La “novia” lució un intrincado vestido de cuentas con un enorme velo personalizado bordado con los nombres de todas sus amigas, ellas también fueron animadas a usar vestidos de novia, después de la ceremonia, disfrutaron de una cena en el Restaurante Donjuan. En el último día, celebraron en el exclusivo club Zamaz en la Isla Barú, con una meditación guiada y decoración con elementos orgánicos.
Los mejores momentos de la boda de hermandad
González describió el momento como “surrealista” y “un acto de sanación, alegría y narración de historias”, destacando que fue emotivo ver a mujeres de diferentes capítulos de su vida reunidas. A pesar de los 250,000 dólares invertidos y el juicio que enfrentó por el evento, ella no se arrepiente:
“Mis momentos favoritos fueron ver a mis hermanas disfrutar de cada detalle. Verlas sentirse apreciadas, consentidas, celebradas… eso no tenía precio”.







