Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha reconocido su participación activa como operador logístico del Cártel de Sinaloa (CDS) y reveló ante la justicia estadounidense que su grupo utilizó sobornos a funcionarios y elementos de seguridad para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Durante su comparecencia del pasado 11 de julio ante la jueza Sharon Coleman en un tribunal de Chicago, Ovidio, de 35 años, se declaró culpable de cuatro cargos, entre ellos conspiración para traficar drogas y empresa criminal continuada. En su testimonio, admitió haber coordinado el transporte de cocaína, metanfetamina, heroína, marihuana y fentanilo utilizando rutas aéreas, marítimas y submarinas, además de participar en asesinatos de rivales, policías y miembros de su propia organización.
Como parte del acuerdo con la justicia estadounidense, Guzmán López también confesó haber dirigido al personal responsable de su seguridad y la de sus hermanos, conocidos como “Los Chapitos”. El pacto incluye el compromiso de cooperar con las autoridades, proporcionar información veraz y testificar en juicios relevantes, incluido el de su ex socio Ismael “El Mayo” Zambada.
Además de colaborar con el Departamento de Justicia, Ovidio se comprometió a pagar 80 millones de dólares a las autoridades de Estados Unidos. La sentencia está programada para el 1 de septiembre de 2025, y hasta entonces, permanecerá bajo custodia en un lugar no revelado.







