Regresar el déficit fiscal al rango pre-electoral, que estaba entre 3.5 y 4.5% del Producto Interno Bruto (PIB), resulta poco probable, así lo señala el equipo de investigación económica para América Latina en el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).
Sobre todo al asumir el costo que tendrán las reformas constitucionales en marcha y el gasto vinculado a programas sociales, así como el apoyo financiero a Petróleos Mexicanos (Pemex), señalaron.
El instituto, que asocia a más de 450 instituciones financieras de operación global como fondos de inversión, bancos comerciales, corredurías y calificadoras destacó que el déficit fiscal actual, equivalente a 6% del PIB, el mayor para un año electoral en un registro de al menos cuatro sexenios, es una fuente clave de preocupación para los inversionistas acerca de México.






