¿Qué costaba un abrazo?


Por: Hugo Castro

Vi las fotos del retorno a clases de los niños que vivieron la experiencia de que un compañero realizara un tiroteo en su escuela, dejando una profunda herida en varios corazones de nuestra Comarca.

Hace una semana nadie dudó en los pasos a seguir: indicar que los videojuegos eran los responsables por haber influido en el comportamiento del pequeño de 11 años; que los padres de esa escuela se opusieron al programa Mochila Segura, por ello tanto gobierno y la institución se deslindaban de cualquier responsabilidad y volteaba el “espejo” como para decir entrelíneas un “ya ven”; que de pronto todos nos enteramos de entorno familiar en el que creció este niño y sacamos todo tipo de conclusiones; que no sabemos reaccionar ante la violencia más que violentando la vida, para salvaguardar no sé qué idea de “paz social”.

Es cierto cada vez la violencia ha penetrado en todos los niveles de nuestra vida social, salir de la casa se vuelve una aventura debido a que no sabemos si nos topamos accidentalmente con un robo, una muerte, una balacera, cualquier situación inesperada pero que a la vez parece que se puede dar en este momento por el clima “sin ley” en el que nos hemos desarrollado.

Sin embargo me parece que de nueva cuenta olvidamos lo más importante, nuestra capacidad de hacernos fuertes en comunidad. Creo que hubiera sido más importante recibir con un abrazo a los niños de esta institución no solo por sus papás y maestros, sino por toda la comunidad. Nada le costaba a esta institución llevar a los alumnos de su otro campus para recibir a sus “hermanos menores” con un apretón de manos, con flores, con porras, con la unidad de lo que significa pertenecer a una familia. Si alguien me dice que logísticamente era imposible, me parece que era más barato que cualquier detector de metal que se puso a la entrada del colegio.

El gobierno local y estatal, pero sobre todo el gobierno federal de la 4T, siguen sin estar presente no solo como apoyo a cada una de las familias que tienen confianza en mantener a sus hijos ahí. Es importante saber que el compromiso por parte de los tres niveles de gobierno es dar todo el apoyo al crecimiento de estas mujeres y estos hombres que fueron sacudidos por los hechos de ese viernes 10 de enero.

¿Se debe hacer el operativo de revisión de mochila? me parece que si es válido para tranquilizar cualquier situación de tratar imitar o esperar que haya una escalada de situaciones que se puedan salir de control, pero creo que era más justo para quienes estuvieron ahí sentir que nunca estarán desprotegidos, que pueden continuar su formación sabiéndose valorados y apoyados por todas las personas de su entorno.

Pienso que posiblemente si hubo abrazos esa mañana en esta escuela, de que las maestras y los maestros pudieron volver a abrazar a sus alumnos, que pudieron escuchar sus risas y sus gritos, que volvieron a ver sus letras, sus trazos, sus sueños. Espero de todo corazón que los profesores de esta escuela se sientan en el lugar indicado, que es el momento preciso, porque ellos tienen la labor de apoyar a estos pequeños para poder lograr salir adelante aún en medio de esta terrible oscuridad. Por todos y cada uno de los chicos que están en sus aulas, por la miss María Assaf y por México.

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