Moscú. Rusia lanzó durante la madrugada del miércoles el mayor ataque aéreo desde el inicio del conflicto en febrero de 2022, al disparar 728 drones y 16 misiles sobre distintas regiones de Ucrania. El ataque superó el récord anterior, registrado apenas el viernes pasado, de 533 drones y 11 misiles.
La ciudad más afectada fue Lutsk, capital de la región de Volinia, cercana a la frontera con Polonia. Según autoridades locales, la urbe fue blanco de 55 drones y cinco misiles, incluyendo dos misiles hipersónicos Kinzhal. No se reportaron víctimas fatales.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el operativo, señalando que se trató de un ataque “exitoso” centrado en infraestructuras de aeródromos militares ucranianos.
Desde Kiev, el presidente Volodymir Zelensky calificó el ataque como “demostrativo”, al señalar que ocurrió justo cuando se están realizando esfuerzos diplomáticos para un alto al fuego, los cuales –según él– Rusia rechaza sistemáticamente.
Este bombardeo coincide con declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien, tras insultar a Vladimir Putin, anunció la reanudación del envío de armas a Ucrania y propuso sanciones severas contra compradores de materias primas rusas. El Kremlin minimizó sus dichos, atribuyéndolos al estilo del mandatario republicano.
Al menos dos fallecidos y 13 heridos tras ataque aéreo ruso en Kiev
Rusia intensifica sus ataques aéreos contra Kiev buscando saturar las defensas aéreas. Anoche se llevó a cabo una nueva ofensiva, un día después de que Rusia atacara a Ucrania con más de 700 drones y misiles. pic.twitter.com/Re6TgC8a1W
— DW Español (@dw_espanol) July 10, 2025
La defensa ucraniana informó que derribó 718 aparatos enemigos, incluyendo 296 drones y siete misiles de crucero Iskander, gracias al uso de sistemas tierra-aire móviles, guerra electrónica y drones propios. También alertaron sobre una nueva táctica rusa: el uso de drones simuladores diseñados para saturar las defensas antiaéreas.
A pesar de la magnitud del ataque, Ucrania no ha proporcionado cifras oficiales de víctimas, señalando que el balance sigue en curso.
Por su parte, Rusia informó que derribó 86 drones enemigos, seis de ellos dirigidos a Moscú. El constante hostigamiento ha causado interrupciones en aeropuertos de Moscú y San Petersburgo, generando pérdidas económicas y caos aéreo.
En paralelo, la vocera rusa Maria Zajarova exigió condena internacional tras acusar a Ucrania de atacar una playa en la región de Kursk, provocando la muerte de un niño de cinco años.







