Russell Crowe, el aclamado actor neozelandés, ha lanzado duras críticas contra “Gladiador 2”, la esperada secuela del épico filme de 2000. El ganador del Oscar aseguró que los creadores de la nueva entrega no lograron captar la esencia moral que hizo tan especial a la historia original de Máximo Décimo Meridio.
En una reciente entrevista con la emisora australiana Triple J, Crowe enfatizó que el éxito de “Gladiador” no radicó únicamente en sus impresionantes efectos visuales o escenas de acción, sino en la profunda conducta y motivación de su personaje. Para el actor, la secuela estrenada en 2024 es un “ejemplo realmente desafortunado” de cómo se desconoció el corazón del relato original.
Crowe rememoró las constantes batallas que enfrentó durante el rodaje de la primera película para preservar la integridad moral de Máximo. Explicó que hubo una “pelea diaria” con ejecutivos y productores para evitar incluir secuencias íntimas entre su personaje y Lucilla, interpretada por Connie Nielsen.
Según el actor de 62 años, una aventura sentimental habría traicionado el motor principal de Máximo: su venganza por el brutal asesinato de su esposa e hijo a manos del imperio. “Esta es la historia de un hombre que busca vengar la muerte de su familia. No puede haber un momento en ese viaje en el que se detenga a tener sexo con alguien. No tiene sentido porque eso rompe el recorrido del personaje”, declaró.
Además de su defensa del Máximo original, Crowe confesó su aversión a las secuelas durante gran parte de su carrera, calificándolas de “versiones muy malas de la primera parte”. Recordó haber rechazado guiones iniciales para una continuación de “Gladiador” que consideraba “bastante tontas”, incluyendo una trama donde Máximo era curado milagrosamente en una cueva.
Su incomodidad se extendió a la trama de “Gladiador 2”, que revela un supuesto romance pasado entre Máximo y Lucilla, del cual habría nacido Lucius, personaje encarnado por Paul Mescal. “Escuché cosas y pienso: ‘No, eso no está en el viaje moral de ese personaje’. Pero estoy seis pies bajo tierra y no me corresponde opinar”, concluyó Crowe, dejando clara su postura.







