Se acabó el amor


En el tintero

Por Jessica Rosales

El confinamiento, los problemas de salud y en la economía, derivados de la pandemia por covid-19, han hecho impacto al interior de las familias de diversas maneras, una de ellas, es rompimiento de la relación matrimonial.

En Coahuila durante los primeros meses de la contingencia sanitaria, en los que se determinó el confinamiento y se suspendieron actividades incluso del Poder Judicial, la cifra de divorcios bajó un 30 por ciento; sin embargo, posterior a ello, en la reapertura de actividades y juzgados, para el mes de junio la estadística aumentó un 20 por ciento.

De acuerdo a los datos proporcionados por el Poder Judicial, si bien en los primeros meses de la pandemia el divorcio no solo no repuntó sino decreció, fue a partir de junio que los casos aumentaron respecto al periodo previo, pasando de mil 500 solicitudes de divorcio a un promedio de mil 800.

Hasta el mes de mayo se habían recibido alrededor de 5 mil solicitudes de divorcio y a día de hoy, pasaron las 8 mil solicitudes.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia en el Estado, Miguel Mery Ayup, explicó que como tal ya no existe la figura del divorcio incausado, todos se califican como divorcios, pero hay dos formas de tramitarlos.

Explicó que, una de ellas, es cuando ambas partes están de acuerdo se firma un convenio con la guardia y custodia, alimentos, visitas y liquidación de la sociedad conyugal y se ratifica ante el juez; y la otra es cuando solo es promovido por una de las partes, el que lo solicita debe hacer su propuesta de convenio, y la ratifica ante el juez.

Se notifica a la otra parte para que en nueve días manifieste su conformidad o haga una nueva propuesta. En cualquiera de los casos convenio debe cumplir lo que dice el artículo 235 de la Ley de la familia que garantiza el interés superior del menor.

Dicho artículo establece que el cónyuge que desee promover el juicio de divorcio deberá acompañar a su solicitud la designación de la persona que tendrá la guarda y custodia de las hijas o hijos menores de edad o de los mayores de edad que requieran de asistencia o representación para el ejercicio de su capacidad jurídica.

De acuerdo a algunos abogados, efectivamente, la cifra de casos se incrementó notablemente, pues de 10 trámites de divorcio que se atendían al mes, tres concluían rápidamente, es decir, que hay acuerdo entre ambas partes sin necesidad a llegar a una audiencia; y ahora son ocho de cada 10 casos.

Destacó que el 2% restante, se observan situaciones de violencia familiar que impiden llegar a acuerdos y hacen el trámite más largo, debido a que presenta otras condiciones, aunque regularmente se trata de parejas jóvenes.

Por el contrario, indicó que aquellos casos donde hay acuerdo mutuo, se trata de parejas de hasta 20 años con el vínculo matrimonial, en donde ya no existen necesidades pues los hijos tienen mayoría de edad, y establecen comunicación para llegar al acuerdo.

Definitivamente la contingencia sanitaria ha generado situaciones positivas y negativas; por un lado, la convivencia familiar que permite el acercamiento entre padres e hijos cuando había una marcada ausencia, pero, por otro, los riesgos de violencia intrafamiliar y en este caso el desgaste del matrimonio.

No obstante, es importante decir que, de acuerdo a psicólogos, esto sucede porque la relación de pareja ya estaba dañada desde antes del confinamiento y esta situación vino a acentuar esta circunstancia. En fin lo cierto es que entre esas parejas que deciden separarse con o sin pandemia se acabó el amor.

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