El Senado de la República de México dedicó una sesión especial para honrar la memoria del ingeniero Heberto Castillo Martínez, destacada figura de la izquierda mexicana. En un gesto que subraya su importancia histórica, el Salón de la Comisión Permanente de la Cámara alta ahora lleva su nombre.
Durante la ceremonia, se develó un busto en reconocimiento al legado del ingeniero, quien fue un incansable promotor de la justicia social. Al evento asistieron importantes figuras políticas, como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos.
Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta del Senado e hija de Heberto Castillo, enfatizó la vigencia de los ideales de su padre. Destacó sus aportaciones técnicas y matemáticas, pero sobre todo su convicción de que la ciencia debe tener una profunda vocación social y su cercanía con la gente.
Asimismo, Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, subrayó la capacidad estructural de Heberto Castillo como ingeniero civil, reconocida a nivel mundial. Mier Velazco lo calificó como un verdadero “arquitecto de la política mexicana” y un líder fundamental de la izquierda.
Representantes de diversas fracciones parlamentarias también se sumaron al homenaje. Manuel Añorve, coordinador del PRI en el Senado, celebró la distinción, mientras que Jorge Carlos Ramírez Marín, senador por el PVEM, resaltó que Castillo no solo construyó edificios, sino también “conciencias” a través de su magisterio, recordando su encarcelamiento entre 1969 y 1971 por su rol en el Movimiento Estudiantil de 1968.
El legado de Heberto Castillo, quien fue un incansable defensor de la vía pacífica para las transformaciones sociales, sigue inspirando a nuevas generaciones. Su nombre queda grabado en el recinto legislativo como un símbolo de compromiso con el país y sus ciudadanos.







