Era un jueves por la mañana y el eco de una grabación clandestina retumbaba en los pasillos del poder. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no esquivó el tema en su tradicional conferencia. Con voz firme, pidió una investigación exhaustiva sobre los audios que revelan un presunto nexo entre Nilda Patricia Velasco, esposa del expresidente Ernesto Zedillo, y el temido Cártel de Colima.
Mientras los periodistas apretaban sus grabadoras, Sheinbaum no dejó espacio para dudas:
“Tiene que investigarse todo esto. Es importante que se conozca la verdad”, declaró. La polémica, lejos de ser un simple rumor, ya había tomado cuerpo en la opinión pública.
¿Quién reveló los audios y qué contienen?
Los audios fueron publicados por César Gutiérrez Priego, hijo del general Gutiérrez Rebollo, famoso por haber sido acusado de colaborar con Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”. En su publicación en redes, Gutiérrez aseguró que los casetes fueron grabados por su padre mientras investigaba al Cártel de Colima en 1996.
En una de las grabaciones, se escucha a una mujer negociar montos, personal y logística. “Yo te pago el cocinero, el ayudante, el local…”, dice la voz femenina, presuntamente Nilda Patricia Velasco. Gutiérrez asegura que hay más audios por salir: en total serían once, los cuales expondrían un esquema de corrupción con alcance presidencial.
Sheinbaum responde: “La hipocresía conservadora no tiene límites”
El contexto político le añade gasolina al fuego. Zedillo ha criticado abiertamente a Sheinbaum en entrevistas y ensayos, acusándola de encaminar a México hacia un “Estado policial” y de ser la “marioneta” de López Obrador. Pero Sheinbaum contraatacó con hechos históricos.
“¿Por qué no hablamos del Fobaproa, de las matanzas de Acteal y Aguas Blancas?”, dijo, enumerando las controversias del sexenio de Zedillo. “Nosotros no reprimimos”, remató, deslizando que el expresidente no tiene calidad moral para hablar de democracia.
Zedillo y su cruzada contra la 4T
Zedillo ha intensificado sus ataques contra el Gobierno de la Cuarta Transformación. En sus cartas abiertas y artículos, acusa a Sheinbaum de “apagar la democracia” y continuar con el mandato de López Obrador por otros medios. Estas palabras han sido replicadas por figuras de la oposición como Javier Lozano y Pedro Ferriz de Con, todos bajo una narrativa que muchos han calificado de misógina y desestabilizadora.
¿Qué sigue para México?
Mientras el país observa con atención, las investigaciones exigidas por Sheinbaum podrían abrir un nuevo capítulo en la historia política reciente. Si los audios resultan verídicos y se confirman los vínculos con el crimen organizado, el legado de Zedillo podría quedar marcado por la sombra de la corrupción.
Por ahora, queda claro que el discurso del poder está cambiando. Lo que antes se ocultaba tras cortinas de impunidad, hoy se exige a gritos desde el podio presidencial. La verdad está en juego, y México la quiere completa.







