Sábado, 6 de abril. El sol comenzaba a esconderse tras las estructuras metálicas del AXE Ceremonia. Miles de personas bailaban, coreaban, grababan historias para Instagram sin imaginar que, a escasos metros, dos vidas se apagaban.
Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández, dos jóvenes fotógrafos apasionados por la música, estaban haciendo lo que amaban cuando una estructura decorativa cayó debido a una ráfaga de viento. El golpe fue fulminante. A las 17:00 horas, sus cuerpos quedaron bajo un adorno colocado por los organizadores “de último minuto”, según la alcaldía Miguel Hidalgo.
Información bloqueada, fiesta activada

Mientras el escenario AXE vibraba con la presentación de Meme del Real, exintegrante de Café Tacvba, y otros artistas, una zona del parque fue acordonada. Sin embargo, al interior, nadie informaba nada.
No hubo alerta por sonido, ni comunicado en pantallas. Las redes sociales del festival publicaron una historia de Instagram que desapareció horas después. Nadie del staff tenía respuestas claras, los policías aseguraban que era “una exageración” de redes y los medios independientes eran expulsados si intentaban documentar lo ocurrido.
El silencio más estruendoso del Ceremonia
La música continuó. Natanael Cano, Charli XCX, entre otros, tocaron para una multitud que bailaba sin saber que a tan solo unos pasos, la tragedia ya se había confirmado. A las 22:00, la jefa de Gobierno Clara Brugada informó oficialmente las muertes. Poco después, el IMSS comunicó que ambos fotógrafos habían llegado sin signos vitales al hospital.
¿Y el festival? Siguió hasta casi las 2:00 de la mañana. Solo al terminar, las autoridades colocaron sellos de suspensión en la entrada.
Indignación en redes y exigencia de justicia
Las redes se incendiaron. Usuarios denunciaron la falta de información, la poca empatía y la decisión de continuar el evento pese a la tragedia. La edición del domingo fue cancelada, pero no por respeto: sino porque ya era insostenible.
El domingo por la tarde, amigos, familiares y colegas de Berenice y Miguel organizaron una velada de protesta en el lugar del accidente. Exigieron justicia, verdad y una revisión profunda a las prácticas de seguridad de eventos masivos.
¿Negligencia mortal?
Según el comunicado oficial de la alcaldía Miguel Hidalgo, la estructura que mató a los jóvenes no estaba contemplada en el diseño original. Fue colocada a última hora por los organizadores, sin estudios de riesgo. La Fiscalía de la Ciudad de México ya abrió una carpeta de investigación.
Pero para muchos, la pregunta sigue siendo otra:
¿Qué valor tiene la vida en un festival donde la música no se detiene ni por la muerte?







