Transportista vence al Covid y es el paciente #100 egresado del HGSZ 13 del IMSS


Jesús Humberto, operador de transporte de carga, emprendió el viaje más peligroso de su vida, esta vez con destino al hospital, donde enfrentó y venció al COVID-19 y se convirtió en el paciente egresado número 100 del Hospital General de Subzona (HGSZ) No. 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Ciudad Acuña.

La subdirectora del nosocomio, Alicia Puga, expuso que es una gran satisfacción para el equipo multidisciplinario haber logrado que 100 pacientes recobren la salud, tras haber padecido esta severa enfermedad.

“Historias como la de Jesús Humberto nos motivan a seguir trabajando por la recuperación de más personas y a dar lo mejor cada día”, dijo.

Con 44 años de edad, Jesús es un apasionado de las carreteras y trabaja en una línea de transporte de carga pesada que opera en los Estados Unidos.

“Que Dios los bendiga, muchas gracias”, expresó minutos antes de abordar la ambulancia que lo llevó a su casa. Su rostro se iluminó cuando notó la presencia de su esposa, Vanessa, enfermera auxiliar de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 87, entre el grupo de personas que lo despidieron.

“Yo empecé con el virus, yo lo contagié, pero era asintomática”, reveló momentos después de enterarse que volvería a reunirse con su pareja.

Manifestó que en mayo tuvo síntomas leves, se hizo un examen que dio positivo y en junio sufrió una recaída; esta vez experimentó dolores de garganta y huesos. Para protección de sus seres queridos tuvo que aislarse en su casa, donde la incertidumbre fue su peor compañía.

El 22 de julio, cuando parecía que ganaba la batalla, su esposo empezó a manifestar dolores de cabeza, temperatura y después vino la insuficiencia respiratoria.

El 24 del mismo mes, se hizo una prueba rápida que dio negativo, luego acudió al HGSZ No. 13, donde le hicieron otros estudios y se reveló el resultado positivo al virus; ahí empezó la pesadilla.

“NOS PEGÓ MUY DURO”

Sin poder contener el llanto, la enfermera expresó que el coronavirus le pegó duro a su familia: primero a ella, luego a su esposo y a su hija adolescente, que actualmente está en casa.

El pensar que el hombre de su vida iría al área de atención a pacientes con COVID-19 la asustó, pero la solidaridad, el sentido humano y buen trato del equipo médico le dio confianza y fortaleza.

Como enfermera, sabe que cada día en el ejercicio de su profesión puede cambiar una vida o transformar la suya. Esta vez, le tocó estar en el lugar de los familiares de los pacientes.

Con orgullo destacó que personas buenas como Humberto, son bendecidas porque tienen una actitud positiva ante las adversidades que enfrentan.

“BUSQUEN AYUDA A TIEMPO”

Hay personas que cuando se infectan por COVID-19 se bloquean y no piden ayuda a tiempo. Vanessa aseveró que en cuanto empezó a sospechar, buscó el apoyo de sus compañeros de trabajo.

Recomendó a la gente que se cuide y que acate las recomendaciones de las autoridades sanitarias, porque la incredulidad cobra vidas: de padres, hijos, hermanos y parejas.

“AQUÍ HAY MUCHOS ÁNGELES”

“Mi esposo me dijo que aquí hay muchos ángeles que le salvaron la vida y los vamos a compensar, no sé cómo, pero lo vamos hacer”, destacó con gran entusiasmo.

Agregó que en la unidad hospitalaria del IMSS en Ciudad Acuña todo el personal es valioso, desde la gente de limpieza, trabajo social y enfermería, elementos que se entregan en cuerpo y alma.

Indicó que su esposo siempre se cuidó para evitar contagiarse, pero al final algo pasó, aunque ahora tendrá el triple cuidado para ya no volver a pasar por una experiencia similar.

“Adiós a todos, mucha suerte y que Dios los bendiga”, expresó el transportista antes de abordar la ambulancia con destino a su hogar.

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