En una nueva acción controvertida, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe la participación de atletas trans en deportes femeninos y de niñas. La medida, denominada “Mantener a los hombres fuera de los deportes femeninos”, tiene implicaciones directas sobre las políticas federales y los derechos de las personas trans en el ámbito deportivo.
La orden permite a las agencias federales, como los departamentos de Justicia y Educación, garantizar que las instituciones que reciban fondos federales respeten el Título IX, que define “sexo” de acuerdo al género asignado al nacer.
Esto significa que las entidades educativas que permitan que atletas trans participen en competiciones femeninas podrían enfrentar sanciones, como la pérdida de financiamiento federal. Trump destacó en la firma que, con esta orden, “la guerra contra los deportes femeninos ha terminado”, refiriéndose a la creciente controversia sobre la inclusión de atletas trans en competiciones deportivas.
La medida fue firmada en coincidencia con el Día Nacional de las Niñas y Mujeres en el Deporte, y marca otro episodio en la serie de acciones de la administración Trump dirigidas a restringir los derechos de la población trans. La Casa Blanca subrayó que la orden busca “mantener la promesa del Título IX” y exige una pronta implementación de sanciones contra instituciones que no cumplan con las nuevas directrices.
Este decreto es solo el más reciente de varias políticas que han buscado limitar los derechos de las personas trans. En el pasado, Trump ha impulsado medidas que rechazan la posibilidad de que las personas transicionen a un género distinto al asignado al nacer. También ha promovido restricciones sobre el servicio militar de personas trans y recortes en fondos para atención médica afirmativa de género para menores de 19 años.
La orden ejecutiva ha generado una polarización en la sociedad. Mientras que algunos aplauden la medida, argumentando que protege la integridad de los deportes femeninos, otros la consideran una violación de los derechos humanos de las personas trans. Activistas y abogados de derechos civiles han advertido que estas políticas podrían violar leyes adoptadas por el Congreso y las protecciones constitucionales, y se espera que la medida sea desafiada en los tribunales.
El enfrentamiento entre quienes apoyan la inclusión de atletas trans en los deportes y aquellos que consideran que esto representa una desventaja para las mujeres cisgénero se intensifica con esta orden ejecutiva.
Además, la demanda de tres excompañeras de equipo de la nadadora trans Lia Thomas, quien compitió en campeonatos nacionales, refleja el creciente malestar por la participación de personas trans en eventos deportivos de mujeres. Thomas se convirtió en el centro de atención y controversia durante su carrera, lo que ha llevado a un debate más amplio sobre la equidad en el deporte.
Este tema también cobró relevancia internacionalmente cuando la boxeadora argelina Imae Khalif fue erróneamente etiquetada como atleta trans en los Juegos Olímpicos de París 2024, lo que desató ataques cibernéticos en su contra. Khalif, quien padece hiperandrogenismo, demandó a los responsables por difundir mensajes de odio y difamación.
BREAKING: US President Donald Trump signs executive orders, including a ban on trans women in female sports.https://t.co/LpRM8ss3yR
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— Sky News (@SkyNews) February 5, 2025







