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Una de vacunas

Por Luis Guillermo Hernández Aranda

-Papá me acaban de avisar que en Francisco I. Madero están vacunando a todos contra el Covid 19. Ve con mi mamá para que se las apliquen.

Fue el mensaje que recibió una pareja de adultos mayores de Torreón el pasado sábado después de media mañana. Inmediatamente dejaron todo y tomaron carretera.

Las dudas sobre si era cierto el rumor obviamente se hicieron presentes, hasta ese momento todas las vacunas que se habían aplicado en la Comarca Lagunera, tanto de Coahuila como de Durango, habían sido destinadas sólo a personas que comprobaron su residencia.

Así sucedió en Viesca, incluso las vacunas que sobraron se llevaron a Matamoros, pero sólo para las personas que viven ahí. En Lerdo muchas personas de Gómez Palacio acudieron con la esperanza de vacunarse…no lo lograron.

Con esa esperanza muchos adultos de Torreón se trasladaron a Madero. El mensaje poco a poco se fue viralizando en redes sociales. Los grupos de amigos de WhatsApp se llenaban de mensajes donde se informaba de la posibilidad de vacunarse. También en Facebook.

En este escenario llegó el matrimonio protagonista de nuestra historia a la deportiva de Madero donde ya había una fila muy larga. Ellos llegaron alrededor de las 12:30 horas. A los pocos minutos un servidor de la nación se acercó a las personas y les dijo que no se preocuparán que había vacunas para todos.

Los adultos mayores que sufrían alguna discapacidad o que por las condiciones propias de su edad no podían caminar recibieron un trato preferencial. Un acto de justicia.

Al ver el matrimonio que recibirían la vacuna sin comprobar la residencia, avisaron a familiares y a amigos más cercanos. Siempre tratados con amabilidad por los servidores de la nación, las personas iban pasando a recibir la vacuna.

Los protagonistas de nuestra historia hicieron fila por dos horas. Obviamente a medida que pasaba el tiempo y la noticia corría de boca en boca más personas de Torreón e incluso de Gómez Palacio llegaban a Madero.

Tras recibir la vacuna nuestros protagonistas preguntaron hasta cuándo iban a mantener la vacunación abierta. Un servidor de la nación les dijo que ese sábado terminaban la jornada a las 14:30 horas pero que el domingo iniciaban a las 8 de la mañana.

Otro matrimonio de adultos mayores, que me compartieron su experiencia, no logró vacunarse. Se quedaron a 20 personas de lograr el cometido.

El sábado por la tarde en Facebook muchos preguntaban si en Madero volverían a vacunar sin pedir comprobante de domicilio. Como respuesta versiones encontradas. El domingo desde antes de las seis de la mañana muchas personas de Torreón tomaron la carretera con la esperanza de ser vacunados.

Largas filas desde se formaron en la Deportiva de Madero, a las 8 de la mañana apareció un Servidor de la Nación quien informó que sólo se vacunarían a los residentes, que un día antes los habitantes de Torreón habían abusado. Tristes muchos regresaron a casa.

La historia refleja la urgencia que tenemos todos por recibir la vacuna, no se puede hablar de un abuso sino de la necesidad de estar protegidos ante la pandemia. México debe agilizar la vacunación porque el tiempo pasa y estamos muy lejos de cumplir la meta de tener al 80 por ciento de la población vacunada.

Escrito por Redacción

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