Vadim Sujarevski, coronel del ejército ucraniano y una figura considerada un héroe nacional, ha desempeñado un papel trascendental en la historia reciente de Europa. Su nombre se asocia no solo a la actual invasión rusa iniciada en 2022, sino a una crucial decisión tomada en 2014 en Sloviansk, que marcó el inicio de la guerra en Donbás y salvó la ciudad del control ruso.
El 13 de abril de 2014, cuando era teniente, Sujarevski desobedeció la orden de no disparar. Al ver a sus hombres amenazados por una emboscada inminente de fuerzas rusas y separatistas en Sloviansk, tomó la iniciativa y ordenó atacar. Fue él quien apretó el gatillo primero contra los rusos en Ucrania, un acto que fue crucial para la defensa de la ciudad, que hoy permanece bajo control ucraniano.
Doce años después, con las tropas rusas a solo 16 kilómetros de Sloviansk y gran parte de la provincia de Donetsk ocupada, Sujarevski lanza duras críticas a la política internacional. Acusa a Estados Unidos de “prostituirse políticamente” debido a la supuesta afinidad entre Donald Trump y Vladímir Putin, y afirma que la Casa Blanca ha sido influenciada por la “guerra psicológica y de desinformación rusa”.
Su experiencia militar se remonta a 2003, cuando, siendo un soldado raso de 19 años, participó en la invasión de Irak. Esa etapa, donde presenció la muerte de nueve compañeros, forjó su visión sobre la necesidad de un liderazgo militar moderno, ágil y con capacidad de delegación, en contraposición al obsoleto sistema soviético.
El coronel traza paralelismos entre la guerra en Irak y el conflicto actual en Ucrania, señalando que ambas fueron impulsadas por falsedades sobre gobiernos ilegítimos o amenazas inventadas. Concluye que el verdadero objetivo en ambos casos es la obtención de territorios y beneficios geopolíticos, siendo los civiles los que más sufren las consecuencias.
Sujarevski, que no fue sorprendido por la invasión de 2022, enfatiza el papel vital de la tecnología en la resistencia ucraniana. Subraya que la temprana inversión en drones ha permitido al ejército defenderse eficazmente y repeler a la flota rusa en el mar Negro, logrando una de sus mayores victorias al asegurar las rutas de exportación.
A pesar de estos éxitos tecnológicos, el coronel admite que Ucrania enfrenta “problemas enormes” con la movilización, con millones de hombres en edad de reclutamiento escondidos y un alto número de deserciones. Propone establecer límites de tiempo para el servicio militar como una forma de mejorar el reclutamiento y aliviar la presión psicológica sobre los combatientes.
Finalmente, Sujarevski advierte a Europa y Estados Unidos sobre la urgencia de prepararse para futuras guerras. Destaca las deficiencias en la producción de armamento y la formación de soldados, e insiste en que “la guerra está más cerca de lo que creen muchos países europeos”, lamentando la falta de una unidad internacional sólida frente a la desinformación rusa.







