El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, fue vinculado a proceso por su presunta participación en irregularidades relacionadas con el proyecto energético de la empresa Next Energy.
La decisión fue tomada por un juez de control tras una audiencia que se prolongó por más de 24 horas, en la que se determinó que existen elementos suficientes para continuar con el proceso judicial en su contra.
Bonilla enfrenta acusaciones por los delitos de peculado, abuso de autoridad y uso ilícito de atribuciones y facultades, derivadas de la firma de un contrato para la construcción de una planta fotovoltaica que nunca se concretó.
De acuerdo con las investigaciones, dicho convenio comprometía recursos públicos por miles de millones de pesos durante varias décadas, incluyendo pagos garantizados con participaciones federales, lo que generó afectaciones a las finanzas estatales.
El caso también contempla un pago inicial de más de 100 millones de pesos para un proyecto que no contaba con los permisos necesarios y que finalmente fue cancelado por la administración estatal posterior.
Como parte del proceso, el juez otorgó un plazo de seis meses para el cierre de la investigación complementaria y fijó medidas cautelares, entre ellas una garantía económica.
El caso Next Energy ha generado gran atención debido al impacto financiero que representaba para México y por tratarse de uno de los procesos más relevantes contra un exmandatario estatal en los últimos años.







