Violencia asignatura pendiente


Por Luis Guillermo Hernández Aranda

2020 inicia con la esperanza de que la violencia finalmente vaya a la baja. El año que terminó fue el más violento de la historia de México con el mayor número de homicidios dolosos. A pocos días de darse a conocer las cifras oficiales es probable que se rebasen los 35 mil asesinatos.

Al mismo tiempo los feminicidios fueron a la alza, de acuerdo a la organización Causa en Común en el país se registraron 933 feminicidios, 17 por ciento más que en 2018. Pero no fueron los únicos delitos que se incrementaron la misma organización señala que se registraron 1,565 secuestros, 13 por ciento más que en 2018 y 7,915 actos de extorsión, 35 por ciento más que en 2018.

A un año de haber asumido el poder del Gobierno Federal, Andrés Manuel López Obrador, ha quedado a deber en el combate a la violencia. La estrategia del “fuchi, guácala”, son una broma de mal gusto cuando las cifras indican que la delincuencia ganó la partida en el 2019.

Incluso este año inició con el anuncio de Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad, de que la Guardia Nacional ampliará su despliegue en el país.

“Ampliaremos el despliegue de la Guardia Nacional en 50 nuevas regiones, para alcanzar 200 en este año”, escribió en su cuenta de twitter y también adelantó que habrá un nuevo proceso de reclutamiento para ese cuerpo de seguridad.

Sin embargo más que el anunció de un mayor despliegue urge una estrategia que en verdad dé resultados. El tiempo pasa y ya no se puede seguir responsabilizando al pasado por los hechos presentes. La frase de “Ningún presidente ni alcalde hereda problemas. Se supone que los conoce de antemano y por eso se hace elegir, para gobernar con el propósito de corregir esos problemas”, cobra hoy mayor relevancia.

Es cierto que Andrés Manuel López Obrador mantiene altos niveles de popularidad, sin embargo esto no significa necesariamente que sea un gobierno de resultados. La base social creada a través de la entrega de apoyo es una gran red protectora que ha evitado que los altos niveles de inseguridad y el nulo crecimiento económico afecten la popularidad del presidente.

Sin duda López Obrador es un animal político inteligente, no es gratuito que por más de 18 años se haya mantenido como el principal líder de oposición en este país, así que es deseable que esa astucia sea ahora utilizada para corregir lo que esté mal en su gobierno y dar los resultados que prometió y que lo llevaron a la presidencia de la república.

Es deseable que la curva de aprendizaje ya haya terminado y López Obrador comience a gobernar para todos, eliminado de su discurso los insultos y las descalificaciones, México somos todos y necesitamos un discurso de menos polarización y más unión.

Ojalá 2020 sea un buen año para México porque más allá de fobias y filias todos vamos en un mismo barco y el país necesita del esfuerzo de todos para darle la vuelta a la violencia y se genere la riqueza que el país necesita.

@lharanda

Comentarios

Anterior Regresa el terror con el nuevo tráiler de Hansel y Gretel
Siguiente Arrancan