La cifra de fallecidos a causa de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) en España ha aumentado a 214, con la Comunidad Valenciana siendo la región más afectada, reportando 210 víctimas. Castilla-La Mancha suma tres muertes, y Málaga una, mientras continúan los esfuerzos de búsqueda por parte de rescatistas y vecinos para localizar a posibles desaparecidos, aunque aún no hay una cifra oficial de personas en esta condición.
El último reporte emitido por el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana informó sobre el elevado número de fallecidos en Valencia, donde el despliegue de cuerpos de rescate ha sido constante en los últimos días. Entre los rescates destacables, Protección Civil informó que lograron salvar a una mujer atrapada por tres días en un coche sumergido en un paso subterráneo en Benetússer, una zona gravemente afectada.
La DANA ha desencadenado una ola de solidaridad, con miles de voluntarios desplazándose para ayudar en las zonas inundadas de la Comunidad Valenciana. Equipados con herramientas y elementos de protección, han trabajado en la limpieza de lodo y escombros acumulados, en un esfuerzo por mitigar los daños sanitarios derivados del agua estancada.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), este evento climático es uno de los más severos de la historia reciente, superando incluso catástrofes anteriores como la riada de Biescas en 1996, que dejó 87 fallecidos, y el desbordamiento del Turia en 1957, que cobró entre 80 y 100 vidas. La magnitud de la tragedia ha llevado a compararla con desastres históricos como las riadas del Vallés de 1962, que dejaron un saldo de entre 600 y 1,000 muertos.







