El caso de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, sigue tomando giros inesperados. En el marco del juicio que se lleva a cabo en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, la defensa del narcotraficante de 77 años ha solicitado al gobierno mexicano su repatriación.
El abogado de Zambada, Frank Pérez, ha planteado una serie de irregularidades en el proceso de su detención y traslado a Estados Unidos, buscando que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) intervenga en el asunto.
Según la defensa, Zambada fue secuestrado en México el 25 de julio de 2024, cuando fue emboscado y privado de su libertad bajo coacción. Tras este incidente, el narcotraficante fue forzado a abordar un avión rumbo a Estados Unidos sin autorización de las autoridades mexicanas, lo que la defensa considera un secuestro transfronterizo violando acuerdos bilaterales. En una carta hecha pública por Pérez, Zambada asevera que su traslado a territorio estadounidense fue “coercitivo” y careció de procedimientos legales adecuados.
La controversia no se limita solo a la versión de Zambada. Según informes de diversos medios, el 25 de julio de 2024, Joaquín Guzmán López, conocido miembro del Cártel de Sinaloa y líder de “Los Chapitos”, entregó al Mayo a las autoridades estadounidenses, acto que la Fiscalía General de la República calificó como una traición a la patria.
Ante estos hechos, Zambada y su defensa recurren al Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, firmado en 1994, que prohíbe los secuestros transfronterizos. Aunque este tratado no está en vigor, los abogados de Zambada sostienen que el gobierno mexicano tiene bases legales para buscar su repatriación.
De acuerdo con testimonios de periodistas, como Luis Chaparro, en el avión que transportó a Zambada a Texas se encontraron medicamentos que supuestamente habrían sido utilizados para sedarlo, lo que añadiría una nueva irregularidad a su traslado.
A pesar de las desmentidas por parte de las autoridades estadounidenses, fuentes vinculadas a la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) han confirmado que la entrega de Zambada fue orquestada en conjunto con la agencia estadounidense, lo que refuerza las alegaciones de la defensa sobre el secuestro.







