24 mayo, 2026
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Joven es tragado por una enorme ballena jorobada y vive para contarlo; aquí el video

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Lo que parecía un día normal de práctica en kayak se convirtió en una experiencia aterradora para Adrián Simancas, un joven venezolano de 24 años que navegaba en la bahía El Águila, en Punta Arenas, Chile, cuando una enorme ballena jorobada emergió de las profundidades y lo engulló por unos segundos antes de expulsarlo ileso.

El impresionante suceso, ocurrido el pasado 8 de febrero, fue captado en video por su padre, Dell Simancas, de 49 años, quien se encontraba a varios metros de distancia en otro kayak.

Las impactantes imágenes rápidamente se viralizaron en redes sociales, sorprendiendo a usuarios de todo el mundo. Adrián relató a CHV Noticias que en un principio creyó que se trataba de una ola, pero pronto se dio cuenta de que algo mucho más grande lo había golpeado.

“Siento que algo me choca por atrás, pensé que era una ola, pero era demasiado fuerte y, cuando volteo, siento que hay algo carnoso que me roza la cara, que es como de color azul y blanco, que me llega desde arriba, en diagonal y me hunde. Pensé que había muerto, que algo me había comido, que me estaban atacando para devorarme y fueron tres segundos hasta que salí del agua”, narró el joven.

A pesar del shock, logró aferrarse a su kayak, que estaba volteado, y nadó hasta donde se encontraba su padre, quien le pidió que se calmara hasta poder auxiliarlo.

Las ballenas jorobadas son una de las especies marinas más imponentes del planeta. Los machos pueden alcanzar los 15 metros de largo, mientras que las hembras llegan hasta los 19 metros y pesan entre 30 y 40 toneladas. Sin embargo, a pesar de su enorme tamaño, su garganta es relativamente pequeña y su alimentación se basa en plancton y peces, por lo que no representan una amenaza para los humanos.

Este increíble episodio es una prueba de lo impredecible que puede ser la naturaleza y de la importancia de respetar la vida marina al adentrarse en sus hábitats. Adrián Simancas vivió para contarlo y, sin duda, nunca olvidará el día en que fue tragado y escupido por una ballena jorobada.