El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reiteró que su país no participará en ninguna operación militar para abrir por la fuerza el Estrecho de Ormuz, en medio de la creciente tensión en la región.
Durante una cumbre de la Unión Europea en Bruselas, el mandatario dejó claro que la postura francesa es “estrictamente defensiva”, por lo que descartó involucrarse en acciones bélicas mientras continúe la crisis.
Macron subrayó que Francia no es parte del conflicto y que su prioridad es proteger a sus ciudadanos y sus intereses, al tiempo que busca contribuir a la reducción de tensiones en Medio Oriente.
El presidente francés también señaló que, una vez que la situación se estabilice, su país podría colaborar con otras naciones en un sistema de escolta para garantizar la libre navegación de buques comerciales, pero siempre bajo un enfoque diplomático.
Asimismo, insistió en que cualquier iniciativa deberá construirse mediante acuerdos internacionales y diálogo, contemplando la participación de organismos como la Organización de las Naciones Unidas.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas más importantes para el comercio energético mundial, ya que por sus aguas transita cerca del 20% del petróleo global, lo que lo convierte en un punto clave en el actual conflicto.
La postura de Francia marca distancia frente a propuestas de intervención militar impulsadas por Estados Unidos, y refuerza la apuesta europea por una solución diplomática en la región.







