8 junio, 2026
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Julio ‘Profe’ Ibáñez y Daniel García revelan su odisea en Sudáfrica: ‘Pensaban que éramos terroristas’

Internacional

Julio Profe Ibáñez Sudáfrica

Los comunicadores Julio “Profe” Ibáñez y Daniel García regresaron a México después de una prolongada y difícil estancia de dos meses en Sudáfrica, donde fueron detenidos y encarcelados. A su llegada, ambos detallaron la secuencia de eventos que los llevó desde su labor periodística hasta enfrentar acusaciones graves y la privación de su libertad.

Su viaje inicial los llevó a Corea del Sur para grabar cápsulas sobre los rivales de México en el Mundial 2026. Tras cumplir con éxito esta fase, se trasladaron a Sudáfrica, donde su misión periodística tomó un giro inesperado, culminando en su detención.

La detención: un giro inesperado

El “Profe” Ibáñez y Daniel García relataron cómo, en la madrugada, sus habitaciones fueron irrumpidas simultáneamente por un equipo de seis personas fuertemente armadas. Inicialmente, Ibáñez pensó que se trataba de un asalto, dado el riesgo percibido en Sudáfrica y la falta de identificación clara de los asaltantes.

Sin embargo, los intrusos eran miembros del equipo Hawks, la unidad policial sudafricana especializada en delitos graves. Tras revisar sus pertenencias y hacer diversas preguntas, los acusaron de terrorismo y de permanecer ilegalmente en el país.

La raíz del problema, según explicaron, fue el uso de un dron para filmar tomas aéreas en distintas partes de la ciudad. Particularmente, el incidente se desencadenó cuando volaron el dron cerca de una escuela judía en una zona adinerada, lo que generó alarma y una denuncia ante las autoridades.

La dura experiencia en prisión

Tras una audiencia preliminar, Ibáñez y García fueron trasladados a prisión, un trayecto y una experiencia que describieron como aterradores. Compartieron un espacio reducido con otros detenidos y enfrentaron un ambiente hostil, donde los reclusos y guardias representaban una amenaza constante.

Los comunicadores vivieron “los peores días de su vida” durante la semana que permanecieron encarcelados, temiendo tanto por su seguridad personal como por la violencia ejercida por los custodios, en un entorno donde cualquier desvío de las normas podía resultar en golpes.

Después de una semana, obtuvieron libertad condicional, aunque su proceso judicial se prolongó por dos meses. Durante este tiempo, no podían abandonar la provincia y debían reportarse semanalmente, lo que limitaba su libertad a pesar de no estar tras las rejas.

Con el apoyo de su empresa y la intervención de la Secretaría de Relaciones Exteriores, finalmente se resolvió el caso. Aunque debieron pagar una multa de 10 mil rands (equivalente a 10,548 pesos mexicanos), planean apelar la sentencia, convencidos de que su detención fue injustificada y que las autoridades los persiguieron desde el inicio.

Al regresar a México, el “Profe” Ibáñez compartió su profunda valoración por la libertad: “No entendía todo lo que se pierde cuando la vida está en pausa”. Su relato subraya no solo el alivio de volver a casa, sino también la determinación de buscar justicia ante lo ocurrido.