La comunidad de redes sociales y los seguidores de la tiktoker Sara Gilson se encuentran consternados tras el trágico desenlace de una denuncia pública. Sara, de 43 años, y su esposo Jeremiah “Shawn” Duffey, de 48, fueron descubiertos sin vida en su residencia en Owasso, Oklahoma, presentando heridas de bala.
El lamentable suceso ocurrió apenas 12 días después de que Gilson compartiera un impactante video en TikTok. En el clip, la creadora de contenido, aprovechando una tendencia viral sobre documentales de Netflix, reveló una acusación grave contra su pareja.
“Preparándome para cuando Netflix estrene un documental sobre mi futuro exmarido, del que acabo de descubrir que es pedófilo”, escribió Gilson en el pie de foto de su publicación, mientras se le veía sentada, simulando una entrevista.
La denuncia, realizada el 11 de julio, detallaba un comportamiento inquietante por parte de Duffey. La noticia de su fallecimiento llegó el jueves 23 de julio, cuando un menor que se encontraba en la vivienda alertó a las autoridades a través de una llamada al 911, alrededor de las 23:15 horas.
Según reportes policiales, y con información del medio People, la investigación preliminar sugiere que Sara Gilson fue víctima de un homicidio, presuntamente a manos de Duffey, quien posteriormente se habría quitado la vida en lo que se perfila como un caso de asesinato-suicidio.
Este no era el primer indicio de problemas en la relación. Años atrás, Gilson había intentado obtener órdenes de protección contra Duffey. La primera solicitud se presentó en 2021, aunque fue desestimada por incomparecencia de la tiktoker a la audiencia.
Más recientemente, el 10 de junio de este mismo año, Gilson solicitó una orden de protección de emergencia. En dicha petición, la mujer afirmó que Duffey poseía un arma, había amenazado con suicidarse y se había “dado a la fuga”, lo que llevó a una orden judicial que le exigía mantener una distancia de casi 100 metros de ella y abandonar la vivienda.
La situación se tornó más compleja cuando, el mismo día de la solicitud de Gilson, otra mujer presentó una orden de protección en nombre de su hija menor de edad contra Duffey. Esta orden, inicialmente extendida hasta el 24 de agosto de 2026, revelaba acusaciones aún más graves.
La menor, de 15 años y miembro del equipo de baloncesto juvenil que Duffey entrenaba, lo acusó de haberla besado y tocado de forma inapropiada. La denuncia incluía otros comportamientos indebidos, como el envío de mensajes, invitaciones a su habitación de hotel durante un torneo y ofrecimientos de dinero para asegurar su silencio.







