La esperada película “Fortitude”, que prometía ser un nuevo éxito protagonizado por Nicolas Cage y Ben Kingsley en Netflix, se encuentra en el centro de una controversia legal. A pesar del arduo trabajo de producción, su futuro en las pantallas es incierto debido a una demanda millonaria y un presunto robo de los archivos originales.
Los problemas comenzaron cuando Netflix, interesada en adquirir los derechos de distribución, recibió los discos duros con el material de la cinta para su análisis. Sin embargo, en un desafortunado incidente, las oficinas de la plataforma en Los Ángeles, California, fueron blanco de un robo donde se sustrajeron varios de estos dispositivos.
Sean Berney, director de películas originales de Netflix, confirmó el incidente. Explicó que la compañía implementa estrictas medidas de seguridad contra la piratería para recuperar los discos. Aunque muchos de los archivos robados están protegidos por claves, el material de “Fortitude” podría visualizarse y distribuirse libremente, sin necesidad de desbloqueo.
Esta vulnerabilidad puso en alerta a los creadores de la película. Ante la pérdida y el riesgo de una difusión no autorizada, el productor y guionista San Afram, mente detrás de “Fortitude”, ha presentado una demanda formal contra Netflix, exigiendo una indemnización de 105 millones de dólares.
“Fortitude” es una épica historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial, que narra las audaces misiones de dos agentes británicos. Sus operaciones secretas fueron cruciales y, según la trama, lograron alterar significativamente el curso de la historia. La expectativa por ver a Cage y Kingsley en esta producción era alta, pero ahora pende de un hilo.







