El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha desestimado públicamente un plan de paz para Gaza propuesto el mes pasado por la administración Trump. Su postura es firme: el ejército de Israel no se retirará del enclave palestino hasta que el grupo Hamás sea desarmado de manera “genuina”.
La declaración se produjo durante una reunión del gabinete, donde Netanyahu enfatizó que “Israel rechaza el documento de 15 puntos”. A pesar de esta negación formal, confirmó que las conversaciones con Washington sobre futuros planes para Gaza continúan activas.
El plan original de Trump estipulaba que las fuerzas israelíes se retirarían progresivamente a medida que Hamás completara su desarme. Actualmente, Israel mantiene el control sobre más de la mitad de la Franja de Gaza, una zona densamente poblada con aproximadamente dos millones de habitantes que ha sufrido una devastación considerable.
Desde la Casa Blanca no hubo comentarios inmediatos sobre las declaraciones de Netanyahu, mientras que Hamás, a través de Bassem Naim, un miembro de su buró político, reiteró su compromiso con la “hoja de ruta”. El grupo espera que los mediadores internacionales y Estados Unidos ejerzan presión sobre Netanyahu.
Esta situación se enmarca en un contexto de tensiones políticas internas para el primer ministro israelí, quien busca mantenerse en el poder de cara a las elecciones programadas para el 27 de octubre. La guerra en Gaza, iniciada el 7 de octubre de 2023 tras un ataque liderado por Hamás, ha dejado un saldo trágico de más de 73,000 personas fallecidas, incluyendo civiles y profesionales.
A pesar de la devastación y las continuas hostilidades, un frágil alto el fuego se mantiene en vigor, aunque la persistencia de las condiciones israelíes y la resistencia de Hamás complican cualquier avance significativo hacia una paz duradera en la región.







