Los Angeles Lakers, una de las franquicias más emblemáticas de la NBA, han sido oficialmente adquiridos por Joshua Kushner y Bob Iger. La transacción se cerró por una cifra récord de 12,500 millones de dólares, superando cualquier venta previa en el ámbito deportivo profesional de Estados Unidos.
Joshua Kushner es un conocido inversor y cofundador de Thrive Capital, además de ser el hermano de Jared Kushner. Por su parte, Bob Iger cuenta con una destacada trayectoria como exdirector ejecutivo de Walt Disney, empresa matriz de ESPN, antes de su salida a principios de 2026.
Ambos inversores, quienes previamente exploraron una expansión de la NBA en Las Vegas, reenfocaron sus esfuerzos para hacerse con el control de los Lakers. La adquisición se concretó tras presentar una oferta al financiero Mark Walter, quien había comprado una participación mayoritaria de la familia Buss el año anterior.
En un comunicado conjunto, Iger y Kushner expresaron su profundo honor por esta oportunidad. Se declararon aficionados de toda la vida de la NBA y prometieron construir sobre el legado de liderazgo y visión de Jerry y Jeanie Buss, con el objetivo de mantener al equipo compitiendo al más alto nivel.
La magnitud de la operación ha impresionado a expertos de la industria. Lee Berke, director ejecutivo de la consultora LHB Sports, Entertainment & Media, calificó la cifra como asombrosa, destacando el impacto que tendrá en la valoración de otras franquicias.
La venta aún requiere la aprobación formal de la junta de gobernadores de la NBA. Este proceso podría extenderse varias semanas, con la próxima reunión programada para septiembre en la ciudad de Nueva York, donde se espera una decisión final.
Este precio de 12,500 millones de dólares no solo establece un nuevo récord, sino que también subraya la tendencia al alza en las valoraciones de las franquicias de la NBA. Hace solo tres años, la participación mayoritaria de Michael Jordan en los Hornets de Charlotte se vendió por 3 mil millones de dólares.
El año pasado, los Boston Celtics fueron valuados en poco más de 6 mil millones de dólares, una cifra que en su momento también fue un récord. La transacción de los Lakers reafirma el creciente interés y la inversión en el baloncesto profesional, consolidando su estatus como una de las ligas más valiosas del mundo.







