Por Luis Guillermo Hernández Aranda
Para el escritor argentino, Jorge Luis Borges, la importancia de la experiencia no reside en la vivencia en bruto ni en la acumulación pasiva de hechos, sino en la transformación intelectual y creativa que el individuo realiza a partir de ellas.
Partiendo de esta premisa podemos ver la transformación que ha sufrido Miguel Riquelme como político y como ese cúmulo de experiencia lo llevado a poner orden en sus primeros 100 días de gobierno al frente de la alcaldía de Torreón.
El Miguel Riquelme de hoy es muy diferente al que gobernó Torreón por primera vez en 2014. Hoy estamos frente a un político que ha visto la ciudad desde varias trincheras: como presidente municipal, como gobernador, como senador. Ese cúmulo de experiencias le ha permitido a Miguel Riquelme reorientar el gasto a las prioridades de la ciudadanía.
Es cierto que los primeros 100 días de un gobierno no transforman una ciudad por decreto, pero sí permiten identificar prioridades, medir la capacidad de respuesta y conocer el estilo de quien toma las decisiones.
En Torreón, el regreso de Miguel Ángel Riquelme a la Presidencia Municipal representa una etapa singular: la de un político que conoce la ciudad, que ya la gobernó y que ahora tiene la responsabilidad de responder a nuevas exigencias.
Y es que la experiencia política de Miguel Riquelme representa una ventaja que no debe minimizarse. Haber ocupado anteriormente la alcaldía y haber encabezado el gobierno estatal le permite conocer las dinámicas de la administración pública, las posibilidades de gestión y la importancia de la coordinación entre los distintos niveles de gobierno.
En un balance hecho por el propio alcalde, destaca en estos primeros 100 días los avances en materia de infraestructura, servicios públicos y atención ciudadana. Mención aparte merece el trabajo hecho en Simas para solucionar los problemas económicos que enfrentaba la dependencia así como el problema de agua potable.
En estos primeros meses de gobierno Miguel Riquelme ha realizado diversos recorridos por colonias, se ha reunido con empresarios y actores de la sociedad civil para conocer de primera mano las demandas de los ciudadanos y dar respuesta a los problemas al mismo tiempo que se construye un gobierno cercano a la sociedad.
La estrecha coordinación con el gobernador, Manolo Jiménez, ha permitido reforzar las acciones en seguridad al mismo tiempo que la ciudad se hace más atractiva para la llegada de inversiones.
La experiencia de Riquelme es una fortaleza que puede generar grandes beneficios para Torreón, con una visión que construya las bases de la ciudad que queremos ser un futuro cercano.
@lharanda







