La senadora de Morena, Andrea Chávez Treviño, ha solicitado licencia por tiempo indefinido de su escaño en el Senado de la República. Esta decisión se fundamenta en su próxima maternidad, ya con siete meses de embarazo, y en su firme intención de emprender un nuevo proyecto político en el estado de Chihuahua.
Su despedida en la Cámara Alta estuvo marcada por una emotiva muestra de apoyo de sus compañeros. Fue recibida con aplausos y palabras de elogio de una decena de legisladores de su fracción parlamentaria, quienes se acercaron a felicitarla y desearle éxito en esta nueva etapa personal y profesional.
Chávez enfatizó que su salida del Senado no implica un retiro de la vida pública, sino un paso decisivo hacia una nueva fase en su carrera política. “No me voy: regreso. Los que van, son ellos”, declaró, señalando su determinación de continuar activa en el ámbito político nacional.
Esta solicitud de licencia también se alinea con el reciente llamado de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La mandataria instó a los servidores públicos con aspiraciones a una candidatura a separarse de sus cargos, buscando así evitar conflictos de interés y permitirles una dedicación plena al trabajo territorial.
Un proyecto político en Chihuahua
A través de sus redes sociales, la legisladora morenista confirmó su objetivo principal al dejar el Senado: “atender personalmente la tarea de acabar con 100 años de PRIAN en Chihuahua”. Esta declaración subraya su compromiso con la transformación política en su estado natal.
Chávez reafirmó su postura crítica hacia aquellos que, según ella, “hicieron de la corrupción, la venganza y las nóminas secretas, su forma de vida”. Su proyecto en Chihuahua buscará revertir estas prácticas y establecer una nueva dirección política para la entidad.







