Los consumidores mexicanos notarán un ajuste en los precios de diversos productos de Coca-Cola a nivel nacional. La empresa Fomento Económico Mexicano (FEMSA) ha implementado un incremento que afecta refrescos, aguas y bebidas saborizadas, con variaciones de uno hasta cinco pesos, dependiendo de la presentación.
Este cambio comenzó a aplicarse a partir de este martes, distribuyéndose las nuevas listas de precios a pequeños comercios en todo el país. El alza impacta tanto a envases retornables como no retornables, latas y botellas de diferentes tamaños, incluyendo las versiones tradicionales de Coca-Cola, las sin azúcar y otras bebidas de su amplio portafolio.
La compañía confirmó el incremento y explicó que responde directamente al aumento en los costos de algunos insumos esenciales para la elaboración de sus productos. A través de su área de Comunicación Corporativa, FEMSA comunicó la necesidad de ajustar los precios, asegurando que continúan ofreciendo diversas opciones para los consumidores.
Detalles de los nuevos precios de Coca-Cola y otras bebidas
Entre las presentaciones con nuevas tarifas se encuentra la Coca-Cola retornable de 250 mililitros, que pasó de 12 a 14 pesos. La botella retornable de 355 mililitros subió de 13 a 14 pesos, y la lata de 355 mililitros ahora cuesta 23 pesos, antes 22.
Las versiones sin azúcar también experimentaron modificaciones. La presentación de 355 mililitros incrementó de 8 a 10 pesos, mientras que la botella de 600 mililitros pasó de 18 a 20 pesos. Incluso las presentaciones familiares, como la retornable de 1.35 litros, vieron su precio subir de 35 a 37 pesos, y la de tres litros, de 50 a 52 pesos.
Cabe destacar el ajuste en el agua Ameyal de 355 mililitros, cuyo precio se duplicó de 5 a 10 pesos, siendo este el mayor incremento porcentual. Las bebidas no calóricas de 355 mililitros también aumentaron de 8 a 10 pesos.
Razones detrás del ajuste de precios
Ian Marcel Craig García, director general de Coca-Cola FEMSA, explicó en una conferencia con analistas que esta estrategia de precios se debe a varios factores. Entre ellos, el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), la inflación generalizada y un entorno de menor consumo en el mercado mexicano.
El directivo señaló que la empresa optó por absorber aproximadamente el 15% de estos costos, trasladando solo el 85% restante a los consumidores. Esta decisión busca mitigar el impacto total y evitar una reacción negativa en el mercado, una lección aprendida de experiencias pasadas.
FEMSA recordó los aumentos de 2013 y 2014, cuando trasladaron la totalidad de los incrementos por impuestos y costos operativos. Esa medida resultó en una disminución significativa de su participación de mercado, una situación que tardó varios años en revertirse. Con esta estrategia parcial, la compañía busca mantener la preferencia y penetración en los hogares mexicanos.







