18 septiembre, 2026
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Autoridades de Chapultepec aclaran alarma por orugas en los árboles

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Orugas Chapultepec

Un video viral que mostraba una gran cantidad de orugas en los árboles del Bosque de Chapultepec desató la preocupación entre los visitantes y usuarios de redes sociales. Las imágenes generaron alarma, sugiriendo la presencia de una posible plaga que afectaba la salud de la flora en esta importante zona de la Ciudad de México.

Ante la creciente inquietud, las autoridades ambientales del Bosque de Chapultepec emitieron un comunicado para esclarecer la situación. Aclararon que los insectos no representan una plaga ni una amenaza para los árboles, sino que forman parte de un proceso biológico completamente natural.

Se identificó que las orugas pertenecen a la especie Mariposa Ónix de Puntas Blancas (Melanis acroleuca), una mariposa nativa de la región. Su presencia en Chapultepec es una interacción ecológica esperada y forma parte del delicado equilibrio natural del ecosistema.

Estas orugas se alimentan principalmente de las hojas de los tepozanes, árboles comunes en los alrededores del Centro de Cultura Ambiental de Chapultepec. Aunque su número puede ser impresionante a la vista, este comportamiento es inherente a su ciclo de vida y no daña de forma permanente a los árboles.

Las autoridades destacaron que, una vez completada su metamorfosis, estas orugas se transforman en mariposas. En su fase adulta, las mariposas contribuyen activamente a la polinización de las flores de estos mismos árboles, cumpliendo un rol vital en la reproducción de la vegetación local.

Lo que inicialmente fue percibido como una amenaza en redes sociales, es en realidad un ejemplo de la dinámica natural que se desarrolla en el Bosque de Chapultepec. Tanto los tepozanes como la Mariposa Ónix de Puntas Blancas son especies autóctonas, perfectamente adaptadas a este tipo de interacción simbiótica.

En resumen, la masiva aparición de orugas es un fenómeno estacional y un indicativo de un ecosistema saludable. No debe interpretarse como una señal de deterioro o muerte para los árboles, sino como una fase crucial en el ciclo vital de una de las especies de mariposas que enriquecen la biodiversidad capitalina.