Blake Lively se encuentra nuevamente en el ojo del huracán, esta vez enfrentando una demanda por difamación presentada por Jed Wallace, un especialista en gestión de crisis de Texas. La demanda surge a raíz de las declaraciones que la actriz hizo en su disputa legal con Justin Baldoni, coprotagonista y director de la película It Ends With Us.
Wallace, a través de su empresa Street Relations, presentó la demanda por 7 millones de dólares en un tribunal federal de Texas, acusando a Lively de involucrarlo en una campaña difamatoria que, según ella, tenía como objetivo dañar su reputación. Wallace negó cualquier vinculación con la supuesta campaña y también está ausente en el caso en curso entre Lively y Baldoni, quien es acusado por la actriz de acoso sexual y otros tipos de hostigamiento durante la producción de la película.
El especialista en gestión de crisis fue mencionado en los documentos judiciales y en un artículo del New York Times publicado en diciembre, justo cuando Lively presentó su queja ante las autoridades. Según los abogados de Lively, la demanda de Wallace es una “represalia transparente” y un intento de desviar la atención de las acusaciones de acoso sexual que la actriz presentó contra Baldoni.
Lively alegó en una presentación judicial que fue utilizada por publicistas asociados con Baldoni para crear una “campaña digital” que difundiera contenido perjudicial en su contra, manipulando plataformas de redes sociales y foros de internet. Sin embargo, la demanda de Wallace sostiene que él y su empresa no estuvieron involucrados en ninguna forma de acoso ni en la creación de contenido difamatorio.
Este nuevo capítulo se suma a una serie de batallas legales que involucran a los principales actores de la película It Ends With Us, adaptación de la exitosa novela de Colleen Hoover. Además de la demanda de Lively, Baldoni también presentó su propia querella federal contra la actriz y su esposo, Ryan Reynolds, por difamación y extorsión, buscando una compensación millonaria.
It Ends With Us, que debutó en agosto, se convirtió en un éxito de taquilla, recaudando casi 150 millones de dólares en su estreno doméstico. Sin embargo, el éxito comercial fue empañado por el escándalo que rodeó su producción y promoción, el cual sigue siendo el centro de la controversia legal en la que Blake Lively se encuentra involucrada.
TMZ Reports that Blake Lively is getting sued AGAIN!!!!
Jed Wallace and his Public Relations company, Street Relations Inc., has served her with a defamation lawsuit
Blake is being accused of sending information to various media outlets… pic.twitter.com/tPDW1L0z51
— yapperella (@yapperellla) February 5, 2025







