* La Dirección de Salud y Fuerza Rosa Laguna realizan el encuentro con pacientes en terapia y sobrevivientes al cáncer
“Que ninguna mujer se sienta sola, que ninguna deje de buscar atención por miedo y que ninguna oportunidad de detección oportuna se pierda por falta de información”, manifestó Luis Bañuelos Garza, titular de la Dirección de Salud Municipal de Gómez Palacio al dar arranque al encuentro “Latidos que inspiran, mujeres que florecen”.
Con motivo de la conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, este 19 de octubre, se reunió a un grupo de mujeres que han superado el cáncer de mama y a otras que se encuentran en terapia, reconociendo su valentía y compartiendo con ellas un mensaje de aliento, como parte del mes de sensibilización conocido como Octubre Rosa.
A nombre de la alcaldesa Betzabé Martínez Arango, quien mantiene una permanente preocupación por la salud de las mujeres y el bienestar de las familias gomezpalatinas, el funcionario dio la bienvenida a las asistentes y se hizo acompañar de la experta radióloga y presidenta de la asociación civil Fuerza Rosa Laguna, Susana Hernández Medrano, para establecer en conjunto el compromiso de apoyar a las mujeres mediante charlas informativas y acciones de detección oportuna, así como su referencia a instancias que permitan su tratamiento efectivo.
Así, Bañuelos Garza mencionó que de manera periódica se reúnen grupos de mujeres que se llevan al Hospital General de Torreón para mastografías gratuitas y su interpretación, señalando que en el presente año se han remitido a tratamiento cinco casos positivos.
Por su parte, la representante de Fuerza Rosa Laguna, refirió que el cáncer de mama es un mal que mes a mes cobra la vida de 20 personas, tanto en Coahuila como en Durango, de ahí la importancia de insistir sobre los beneficios de la autoexploración de senos.
Celebrar la vida y dar gracias por cada día fue parte del mensaje de la plática “Mi historia continúa. Resurgir entre las cenizas”, a cargo de Aracely Ibarra, psicóloga y tanatóloga, quien guió un ejercicio grupal de reflexión para reconocer lo vivido y aceptar lo que cambia al recibir un diagnóstico de cáncer y lo que le sigue, aportando herramientas emocionales para cursar el tratamiento y su desarrollo.
A la plática siguió un desayuno y una amena convivencia con diversas dinámicas y juegos, que se acompañaron del obsequio de diversos presentes aportados por funcionarios y empleados municipales.







