Todo era fiesta. Las calles de Liverpool estaban teñidas de rojo, los cánticos llenaban el aire y la alegría por el título número 20 del Liverpool FC contagiaba a chicos y grandes. Pero en un segundo, todo cambió. Lo que debía ser una celebración inolvidable se tornó en horror cuando un coche irrumpió en la multitud.
Ese lunes, Paul Doyle, de 53 años, al volante de un Ford Galaxy, arrolló a casi 80 personas, dejando una estela de gritos, cuerpos heridos y confusión total. Hoy, enfrenta siete cargos graves, entre ellos daños corporales con intención, por los cuales podría recibir cadena perpetua.
⚖️ Un proceso legal en marcha
Según explicó la fiscal Sarah Hammond, la acusación incluye conducción peligrosa y varios cargos adicionales por intentar causar daño. Seis víctimas son el foco de los cargos, incluidos dos menores de edad. Hammond fue enfática: “Es importante asegurar que cada víctima reciba la justicia que merece”.
Doyle fue detenido en el lugar, tras ser rodeado por fanáticos enfurecidos que rompieron las ventanas del vehículo. El conductor permanecía bajo custodia hasta su audiencia en el Tribunal de Magistrados de Liverpool.
📹 Imágenes que estremecen a Reino Unido
Videos que circularon rápidamente en redes sociales muestran la crudeza del momento. Uno en particular captó a una persona envuelta en una bandera del Liverpool siendo lanzada por el aire tras el impacto. Otros clips mostraban cómo fanáticos rescataban a personas atrapadas debajo del coche.
La policía informó que Doyle esquivó un bloqueo siguiendo a una ambulancia. Todo indica que actuó solo y que no se trata de un acto terrorista, aunque el motivo del ataque aún no ha sido revelado.
🏥 79 heridos, siete hospitalizados
Entre los heridos hay personas de entre 9 y 78 años. Más de 50 fueron atendidas en hospitales y, hasta el jueves, siete seguían internadas en estado estable.
La subjefa de policía de Merseyside, Jenny Sims, expresó: “Este incidente nos ha dejado a todos conmocionados. Nuestros detectives trabajan sin descanso para dar respuestas”.
💔 Una ciudad en shock
Liverpool es una ciudad apasionada, y el fútbol su motor emocional. Aquella jornada debía ser histórica por una victoria, pero quedó marcada por la tragedia. La comunidad ha mostrado solidaridad con las víctimas, y el club aún no ha emitido una declaración oficial.
Este suceso ha dejado huellas físicas y emocionales. La investigación está en fase inicial y se analizan videos, testimonios y evidencia forense para reconstruir los minutos previos al incidente.







