El prurito, o picazón en la piel, es una molestia común que usualmente se asocia con alergias, picaduras o resequedad. Sin embargo, cuando esta sensación persiste por un tiempo prolongado y no tiene una causa evidente, podría ser un indicio de afecciones más serias que merecen atención médica.
Expertos del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas señalan que una picazón que dura seis semanas o más, y que no mejora con tratamientos habituales, podría ser un síntoma a considerar. Las zonas donde comúnmente aparece incluyen la parte inferior de las piernas, el pecho, el abdomen, la pelvis y la espalda.
Es crucial recordar que la mayoría de los casos de picazón no están relacionados con el cáncer. No obstante, ciertos tipos de esta enfermedad pueden manifestarse a través de este síntoma. Entre ellos, los cánceres de la sangre son los más mencionados.
Cánceres relacionados con picazón en la piel
El linfoma, un cáncer que afecta el sistema linfático, puede presentarse con picazón. Este sistema es vital para el sistema inmunológico, y cuando el linfoma afecta ganglios, sangre o médula ósea, el prurito puede ser uno de sus signos.
La leucemia es otro tipo de cáncer de la sangre que puede causar esta molestia. Afecta los tejidos que forman la sangre, como la médula ósea, y se caracteriza por la producción excesiva de glóbulos blancos anormales que no funcionan correctamente.
Además de los cánceres sanguíneos, otros tumores pueden generar picazón. Estos incluyen el cáncer de hígado, de las vías biliares, de páncreas, de pulmón de células no pequeñas, y el cáncer de estómago metastásico. Incluso algunos cánceres de piel como el melanoma y los carcinomas basocelular y de células escamosas han sido asociados con este síntoma.
Señales de alerta para la picazón
La picazón no siempre es un síntoma de cáncer, ya que puede deberse a diversas condiciones como diabetes, insuficiencia renal, VIH, reacciones alérgicas a alimentos, ansiedad, depresión, embarazo o trastornos tiroideos. Sin embargo, hay circunstancias en las que se recomienda la consulta médica.
Se debe buscar atención profesional si la picazón afecta todo el cuerpo, comienza de forma repentina, dura varias semanas sin mejorar con hidratantes, es persistente en el mismo lugar, interrumpe el sueño o la rutina diaria, o se asocia con otros síntomas como pérdida de peso, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de apetito, ictericia o fatiga. Ante cualquier duda, la opinión de un especialista es fundamental.







