19 agosto, 2026
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Descubren urnas inquietantes en Filadelfia y surge temor a un nuevo asesino en serie

Internacional

Asesino en serie Filadelfia

La tranquilidad en el barrio de Olney, Filadelfia, se ha visto perturbada por un descubrimiento escalofriante que ha encendido las alarmas de las autoridades y los vecinos. En una casa en ruinas, ubicada en el 417 de West Chew Avenue, fueron localizadas varias urnas que contenían restos humanos incinerados, acompañadas de una nota misteriosa.

Este hallazgo ha provocado que la comunidad reviva el fantasma de Gary Heidnik, un infame asesino en serie que aterrorizó la ciudad en la década de 1980. La comparación surge en torno a Eugene Horsch, de 44 años, el habitante de la vivienda, quien ha sido señalado por los vecinos como un posible nuevo depredador.

Las acusaciones contra Eugene Horsch

A pesar de la creciente preocupación, Eugene Horsch no enfrenta cargos por homicidio hasta el momento. Actualmente, se encuentra bajo custodia federal del Buró Federal de Investigaciones (FBI) por delitos relacionados con armas, posesión de drogas y falsificación de credenciales. La investigación también sugiere una posible complicidad de su difunto padre, Raymond “RC” Horsch.

El caso salió a la luz el pasado 19 de julio, cuando un guardabosques detectó un automóvil BMW estacionado indebidamente. Al acercarse, escuchó a una mujer, Blair Tonzelli, quien se identificó con una credencial que resultó pertenecer a una persona desaparecida desde 2023. Esta situación llevó a una revisión más profunda.

Dentro del vehículo, la policía encontró un arsenal perturbador: dos armas con números de serie borrados, cocaína y fentanilo, una picana eléctrica, una porra extensible y una placa falsa de la DEA con la fotografía de Horsch. Estos elementos fueron cruciales para obtener una orden de cateo para su residencia, ubicada en el mismo vecindario.

Un laberinto de horrores en el sótano

Al inspeccionar la vivienda, los agentes descubrieron un laberinto de espacios ocultos y una escalera hueca diseñada para esconder objetos. El sótano, descrito como un “laboratorio”, contenía un agujero excavado y más de veinte recipientes con sustancias químicas aceitosas, lo que añadía más misterio al caso.

El descubrimiento más impactante fue el de cinco urnas, repletas de cenizas humanas. Una de ellas llevaba la etiqueta con el nombre del padre de Eugene, un detalle que profundiza el enigma y la naturaleza de los restos encontrados. Las autoridades continúan con la investigación para esclarecer la procedencia de estas urnas y determinar si Horsch está involucrado en crímenes mayores.