16 julio, 2026
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Donde se hacen visibles los invisibles

Opinión

la cancha donde se hacen visibles los invisibles

Por Luis Guillermo Hernández Aranda

El Mundial 2026 pasará a la historia como uno de los más caros, como el primer certamen que se desarrolló en tres países como sede y el primero donde el VAR jugó un papel protagónico.

A pesar de los señalamientos como Maradona dijo: la pelota no se mancha y el certamen deportivo nos ofreció grandes goles y emociones, mostrando una vez más como el futbol va de lo cotidiano a lo épico y cada partido se convierte en una verdadera epopeya.

En medio de este ambiente futbolero vale la pena voltear a la literatura y es que recientemente apareció en el mercado una edición ilustrada del libro “La cancha. Donde los invisibles pueden todavía hacerse visibles”, de la autoría de Eduardo Galeano.

El libro editado por el Fondo de Cultura Económica y que cuesta 15 pesos, recupera cinco grandes textos que conforman el clásico “El futbol a sol y sombra”, también del escritor uruguayo.

Eduardo Galeano nació en Montevideo el 3 de septiembre de l940, aunque, desde principios de 1973, el exilio le llevó primero a Argentina y posteriormente a Barcelona. A principios de 1985 regresó a Montevideo, donde vivió hasta su muerte el 13 de abril de 2015. A lo largo de su obra donde confluyen la narración y el ensayo, la poesía y la crónica, hay un común denominador: sus textos siempre trataron de recoger las voces del alma y de la calle…pero también de las canchas de futbol.

Para Galeano el futbol es un espejo de la sociedad, cada jugada, cada gol, refleja las alegrías y la tristeza de la sociedad. Para el uruguayo el futbol es un fenómeno universal que conecta a las personas a nivel emocional y humano, más allá de las fronteras culturales, ideológicas o geográficas.

“Quiérase o no, créase o no”, escribe Galeano, “el futbol sigue siendo una de las más importantes expresiones de identidad cultural colectiva, de esas que en plena era de la globalización nos recuerdan que lo mejor del mundo está en la cantidad de mundos que lo contienen”.

“La cancha constituye también un espacio de expresión de destreza, y en ocasiones de belleza, un centro donde los invisibles pueden todavía hacerse visibles, aunque sea por un rato, en tiempos donde esa hazaña resulta cada vez menos probable para los hombres pobres y los países débiles”.

La cancha y la pelota hicieron visibles a Cabo Verde, a Egipto, entre otros. Más allá de los intereses económicos de la FIFA el futbol mantiene su espíritu intacto:

“El niño pobre, en general negro o mulato, encuentra en el fútbol la posibilidad de ascenso social, que no tiene otro juguete que la pelota: la pelota es la única varita mágica en la que puede creer”. Y es que el futbol hace visible a los invisibles.

@lharanda