La propietaria de una pastelería en Usaquén, Bogotá, Colombia, fue víctima de una brutal agresión por parte de uno de sus exempleados. El incidente ocurrió luego de que el hombre le exigiera el pago inmediato de su liquidación, argumentando que ella estaba en desacuerdo con su desempeño laboral. La empresaria ha declarado que venía sufriendo acoso y hostigamiento por parte del agresor.
Las cámaras de seguridad de la pastelería Rü Patisserie captaron el momento exacto del ataque. Las imágenes muestran cómo el exempleado agredió a la propietaria, identificada como María Quevedo, sin piedad alguna, durante la noche del pasado jueves 23 de julio, aproximadamente a las 22:36 horas.
Según la denuncia presentada, Racifo Jesús Acosta Lizardo, de origen venezolano, golpeó a la empresaria por más de tres minutos. Le propinó más de 80 golpes en diversas partes del cuerpo, incluyendo la cabeza, el abdomen, la espalda y el rostro, lo que le causó una fractura de nariz y la arrastró por el interior del local.
🚨⚠️ ¡Indignante! Empresaria fue brutalmente golpeada por uno de sus empleados en Bogotá.
Cámaras de seguridad de la pastelería Rü Patisserie, ubicada en Usaquén, registraron la violenta agresión contra su propietaria, María Quevedo, quien fue atacada por uno de sus… pic.twitter.com/tgkF0cpDHl
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) July 26, 2026
En una entrevista con Noticias RCN, la víctima expresó su profundo temor y agradecimiento por haber sobrevivido al ataque. “Yo estaría muerta, eso fue lo único que yo pude pensar cuando estaba recibiendo esos golpes”, declaró María Quevedo, enfatizando la gravedad de la agresión.
La empresaria manifestó su preocupación por la falta de una correcta valoración de los hechos por parte de las autoridades. Exige que se haga justicia y que el sistema judicial brinde el respaldo necesario a las mujeres que son víctimas de este tipo de violencia extrema.
A pesar de la gravedad de la agresión, el caso, a cargo de la Fiscalía 212, tomó un giro inesperado. Mientras María Quevedo era atendida en la Clínica Reina Sofía, sus familiares fueron informados en el CAI de que el agresor había sido puesto en libertad, lo que ha generado una gran indignación y demanda de justicia.
La liberación del hombre se dio porque la investigación se catalogó únicamente como “lesiones personales y daño en bienes ajenos”, y no como tentativa de feminicidio. Esta decisión ha provocado un clamor ciudadano por una justicia más contundente.
Ante la situación, el alcalde mayor de Bogotá, Carlos Galán, utilizó sus redes sociales para expresar su profunda preocupación. Destacó que la víctima teme por su vida y subrayó la necesidad de una investigación “diligente, con enfoque de género”, así como la adopción de medidas para garantizar la protección inmediata de María Quevedo, quien además ha denunciado amenazas posteriores a la agresión. La Secretaría Distrital de la Mujer ha puesto en marcha un acompañamiento integral al caso.







