La reconocida revista Forbes ha lanzado su más reciente compilación, titulada “Los inmigrantes más ricos de Estados Unidos”, un listado que pone en relieve la trayectoria de éxito de ciudadanos nacidos fuera del país y que han forjado grandes fortunas en suelo estadounidense.
Esta exclusiva relación incluye a 144 multimillonarios originarios de 45 naciones, quienes en conjunto suman una impresionante riqueza de 2.2 billones de dólares. Su influencia es notable, representando casi el 15% del total de multimillonarios en Estados Unidos y acumulando una cuarta parte de la riqueza nacional.
Figuras destacadas en la lista de Forbes
El primer lugar de esta prestigiosa clasificación lo ostenta Elon Musk, empresario nacido en Sudáfrica, quien recientemente alcanzó el estatus de billonario tras la salida a bolsa de SpaceX. Le siguen de cerca el ruso Sergéi Brin, cofundador de Google, y el taiwanés Jensen Huang, cofundador de Nvidia, quienes concentran una gran parte de la riqueza de los listados.
Entre las mujeres más influyentes, Miriam Adelson, proveniente de Israel y viuda del magnate Sheldon Adelson, figura como la primera fémina en el ranking. Otros nombres prominentes incluyen a Peter Thiel, cofundador de PayPal, y el magnate de los medios Rupert Murdoch.
La diversidad cultural se manifiesta con una fuerte presencia de talentos latinoamericanos. El venezolano Abel Avellán, pionero en telecomunicaciones, y el inversor mexicano Pablo Legorreta se posicionan en los puestos 41 y 50, respectivamente. También el mexicano Daniel Lubetzky, del sector de alimentos y bebidas, se encuentra en la posición 91.
La región sigue sumando éxitos con Marcelo Claure de Bolivia, y los argentinos Jorge Pérez y Guillermo Rauch, quienes también se integran en los primeros cien lugares. España aporta a Ignacio Torras del sector energético, y Panamá a Alberto Nahmad, un destacado empresario en la manufactura de piezas para sistemas de aire acondicionado.
Forbes subraya que, para muchos de estos magnates, la decisión de establecerse en Estados Unidos no siempre fue premeditada. Sin embargo, el país sigue siendo un imán para el potencial emprendedor y la búsqueda del “sueño americano”, una fuerza que parece tan vigorosa como siempre.







