Este viernes, la NASA instruyó a cinco de sus astronautas a resguardarse temporalmente en la cápsula SpaceX Dragon. Esta medida de precaución se tomó tras la detección de nuevas fugas de aire en el túnel de transferencia del módulo ruso Zvezda, un componente crucial de la Estación Espacial Internacional (EEI).
La alerta de emergencia se activó debido al plan de la agencia espacial rusa Roscosmos de llevar a cabo reparaciones exhaustivas en esta sección. El módulo Zvezda ha experimentado grietas recurrentes, un problema atribuido al envejecimiento de la infraestructura orbital.
Afortunadamente, el protocolo de refugio seguro fue de corta duración. La tripulación recibió la autorización para reanudar sus operaciones normales poco después de que Roscosmos decidiera posponer los trabajos invasivos. Por el momento, la agencia rusa se limitará a tomar mediciones de diagnóstico para diseñar una solución estructural permanente.
¿Qué desencadenó la alerta en órbita?
La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, comunicó a través de redes sociales que Roscosmos había programado una operación de reparación “más exhaustiva”. El objetivo era sellar las fugas de aire recientemente descubiertas en el módulo Zvezda. Dado el riesgo potencial de desestabilizar temporalmente el área afectada durante estas tareas, la NASA elevó su nivel de alerta.
Como parte del protocolo, cinco astronautas fueron trasladados a condiciones de “refugio seguro” dentro de la cápsula SpaceX Dragon, que se encontraba acoplada al Módulo Harmony. La nave permaneció sellada, energizada y lista para desacoplarse en minutos en caso de que la fisura empeorara, obligando a una evacuación real de la estación.
El problema en el módulo Zvezda, la primera contribución de Rusia a la estación, no es un incidente nuevo. Este túnel de transferencia ha sufrido grietas intermitentes y fugas durante aproximadamente seis años, las cuales los astronautas han gestionado aplicando cintas, pegamentos especiales y bloqueos operativos.
Una caída lenta de la presión, detectada tras el acoplamiento de una nave de carga rusa el mes pasado, impulsó la decisión de realizar un diagnóstico y una reparación mayor. Estas fallas estructurales son un claro indicador del envejecimiento de la EEI, que lleva más de 25 años operando a 418 kilómetros sobre la Tierra y tiene programado su retiro definitivo para el año 2030.
Tripulación bajo resguardo temporal
La Estación Espacial Internacional está operada actualmente por los siete miembros de la Expedición 74. Los cinco exploradores que se resguardaron temporalmente en la nave de SpaceX fueron: Jessica Meir (NASA), Jack Hathaway (NASA), Chris Williams (NASA), Sophie Adenot (Agencia Espacial Europea – ESA) y Andrey Fedyaev (Roscosmos).
Por su parte, los cosmonautas rusos Sergey Kud-Sverchkov y Sergey Mikayev, quienes llegaron a la estación a finales de noviembre, permanecieron en otras áreas del laboratorio orbital, continuando con sus tareas mientras la situación era monitoreada de cerca.







