El gobierno federal de México ha reconocido los complejos desafíos que persisten en la lucha contra la desaparición de personas, tras la reciente visita oficial del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk. Esta declaración subraya la magnitud de un problema que ha marcado profundamente a la sociedad mexicana.
Durante su estancia en el país, del 19 al 22 de abril, Volker Türk sostuvo encuentros cruciales con diversas instancias, incluyendo a familias de personas desaparecidas, quienes compartieron sus testimonios y exigencias. Posteriormente, dialogó con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, titulares de dependencias federales, el Poder Judicial, senadores y la Fiscal General de la República.
La agenda del Alto Comisionado también incluyó reuniones con organizaciones de la sociedad civil, colectivos de búsqueda y organismos públicos dedicados a la defensa de los derechos humanos. Estos encuentros permitieron una visión integral de la situación actual y los esfuerzos realizados.
Tras la conclusión de la visita, las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores emitieron un comunicado conjunto, en el que el gobierno mexicano reafirma su compromiso inquebrantable para enfrentar el delito de desaparición y fortalecer la cooperación internacional en la materia.
Volker Türk calificó su visita como “fructífera”, destacando tanto los logros como los desafíos del país en derechos humanos. Resaltó el marco jurídico e institucional mexicano, particularmente la Ley General en Materia de Desaparición Forzada, como un referente internacional, elaborado con la participación directa de las víctimas.
Asimismo, el Alto Comisionado valoró la reciente adopción de un protocolo nacional de búsqueda actualizado, considerándolo un paso significativo hacia una respuesta más eficaz. Se convino en consolidar la cooperación con su Oficina para la prevención y combate de este fenómeno.
El gobierno federal también subrayó su papel como actor regional y global en apoyo al multilateralismo, reafirmando su apertura a la cooperación internacional. Se hizo énfasis en el mecanismo de protección para defensores de derechos humanos y periodistas como un modelo relevante en la región.
Finalmente, México manifestó su compromiso con la protección de migrantes, solicitando el apoyo del Alto Comisionado para promover medidas internacionales que garanticen sus derechos. Türk, por su parte, reconoció los avances del país en materia de derechos económicos y sociales, así como la reducción de la pobreza.







