La reciente propuesta de Claudia Sheinbaum, ahora presidenta de México, ha encendido el debate público. Su iniciativa para reformar la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión propone, entre otras cosas, otorgar a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) el poder de bloquear redes sociales, plataformas digitales, aplicaciones y sitios web sin orden judicial.
Este movimiento ha sido interpretado por muchos como un intento de censura, lo que ha generado inquietud entre legisladores, expertos en derechos digitales y organizaciones internacionales.
¿Qué dice la iniciativa?
De acuerdo con el artículo 109 de la iniciativa, la ATDT podrá decidir de forma autónoma qué plataformas bloquear, sin necesidad de mandato judicial ni contrapesos claros. Esta concentración de poder ha sido duramente criticada.
“Esto es un asalto a las redes sociales y a la libertad de expresión”, advirtió Manuel Añorve Baños, senador del PRI.
Además, la senadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, señaló que la agencia misma redactará los lineamientos y decidirá qué contenidos permitir o censurar, lo que abre la puerta a decisiones unilaterales.
El temor de una herramienta de censura
En un país donde las redes sociales han sido un espacio clave para la denuncia ciudadana, el periodismo independiente y la crítica política, la idea de que el gobierno pueda silenciar contenidos incómodos despierta temores legítimos.
“Pueden censurar un canal informativo que no sea del agrado del gobierno. Es peligroso”, enfatizó Barrales.
Este tipo de control, alertan expertos, podría ser utilizado de forma discrecional y con fines políticos, afectando directamente la libertad de expresión y el derecho a la información.
Llamado urgente al parlamento abierto
La International Chamber of Commerce México (ICC México) ha hecho un llamado a establecer un proceso de parlamento abierto para debatir con seriedad el contenido de esta reforma. Insiste en que debe haber participación activa de académicos, empresas, organizaciones civiles y expertos del sector.
También recordó que México tiene compromisos internacionales con la libre competencia y autonomía de los órganos reguladores, particularmente en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La respuesta de Sheinbaum
En su conferencia matutina del 22 de abril, Sheinbaum rechazó las acusaciones de censura. Según ella, se trata de un reordenamiento de funciones que anteriormente correspondían a otras dependencias.
“En ningún momento estamos planteando la censura”, afirmó.
“Si una plataforma incurre en faltas por seguridad o impuestos, la Agencia podrá intervenir, pero no se trata del contenido.”
No obstante, la ambigüedad en la redacción legal y la falta de mecanismos de control independientes siguen preocupando a múltiples sectores.
¿Regulación necesaria o herramienta de poder?
La digitalización y el avance tecnológico exigen marcos normativos modernos. Pero cuando la línea entre regulación y control se vuelve difusa, surgen los cuestionamientos legítimos.
La historia ha demostrado que la concentración de poder sin vigilancia puede derivar en abusos. Por eso, más allá de los discursos, lo que se necesita es transparencia, participación ciudadana y un marco legal robusto que garantice derechos y libertades.







